El ministro panameño de Seguridad, José Raúl Mulino, vivió hoy dentro de un ascensor en Tokio el terremoto de 8,8 grados en la escala Richter que sacudió Japón, una experiencia que, expresó, no quiere volver repetir.
Tras cumplir con una gira privada por varios países de Asia y cuando sólo le faltaba la capital japonesa para culminarla, el ministro panameño sufrió en carne propia el terremoto, que según el Gobierno nipón ha dejado "un número extremadamente alto de víctimas".
Ha sido una experiencia "desagradable que jamás quiero volver a vivir ni se la deseo a nadie", manifestó el ministro, quien estaba en el elevador del hotel Imperial, donde está hospedado, según indicó un comunicado oficial de su despacho.
La información difundida oficialmente señaló que Mulino no pudo llegar a una cita que tenía prevista y aseguró que "después del terremoto no ha dejado de temblar" en el país asiático.
Además, cuando pudo comunicarse con el embajador panameño en Japón, Jorge Kosmas, se interesó por la suerte de sus compatriotas radicados en el país asiático.
Luego del terremoto, a Mulino "le queda claro que este país asiático tiene un efectivo sistema de emergencia ante los desastres, lo cual es bien conocido por los ciudadanos, el comercio y los medios de comunicación".
"La gente sabe qué hacer. Cuando bajé del hotel todos tenían cascos de diferentes colores sobre sus cabezas", apuntó.
Mulino planea regresar a Panamá mañana, si el aeropuerto de Tokio está abierto.
El terremoto de 8,8 grados en la escala Richter que estremeció Japón y el tsunami que le siguió han causado centenares de muertos en la nación asiática, además de cuantiosos daños materiales.