El ministro chileno de Hacienda, Felipe Larraín, reiteró hoy el compromiso de que la economía crezca un 6% durante el Gobierno del presidente Sebastián Piñera.
En la presentación de la primera cuenta pública anual de su Ministerio, Larraín también insistió en el compromiso de Piñera de crear un promedio de 200.000 empleos anuales durante su Administración, que comenzó el pasado marzo y se extenderá hasta marzo de 2014.
Larraín comparó ese nivel de creación de empleos con los 105.600 puestos de trabajo que, según su informe, se crearon durante el Gobierno de Michelle Bachelet (2006-2010).
El ministro destacó los tres pilares de "Chile país desarrollado, más oportunidades y mejores empleos", como definió la hoja de ruta de su Ministerio: "El aumento de la capacidad de inversión de la economía, crear más y mejores empleos e incrementar la productividad".
El PIB chileno cayó un 1,5% en 2009, a causa de la crisis internacional y para este año la última proyección de crecimiento es de un 5,4%, cifra que podría ser modificada por el Banco Central, que este mismo lunes dará a conocer su último Informe de Polírica Monetaria (IPOM), del año.
En su informe, Larraín dijo que en 2011 el PIB (producto interior bruto) de Chile podría crecer un 6,1%, con un aumento del gasto público de sólo el 5,5%.
Larraín presentó su cuenta en el Palacio de La Moneda, donde el presidente dijo que "parte de la nueva forma de gobernar es hacerlo de forma transparente" y señaló que todos los ministros harán lo mismo "todos los años".
El mecanismo, que ha sido una costumbre de las Administraciones desde 1990, permite que la ciudadanía "ejerza mejor su rol de fiscalizar al Gobierno de turno y estar bien informada respecto del cumplimiento de los compromisos y del programa que nosotros planteamos".
Empresarios y representantes de la banca asistieron a la ceremonia, en la que Larraín recordó que su primera tarea fue enfrentar la emergencia causada por el terremoto del 27 de febrero.
"A nosotros nos tocó ver el financiamiento de la reconstrucción y la emergencia", dijo el ministro, que recordó que la reconstrucción de la infraestructura pública superó los 8.000 millones de dólares.
Destacó que en ese contexto fueron necesarias reasignaciones presupuestarias "dolorosas" por 730 millones de dólares inmediatamente después de la catástrofe.
También destacó la ley de financiamiento a la Reconstrucción, que estableció un aumento transitorio al impuesto de primera categoría por tres años, un aumento permanente del impuesto al tabaco y una sobretasa transitoria al impuesto territorial, además del traspaso de fondos de la Ley Reservada del Cobre y la aprobación de una normativa que fijó un royalty a las empresas mineras.