Los ministros del Trabajo de varios países de la región se reunieron hoy en Santiago con el director general de la OIT, Juan Somavía, con el objeto de analizar las políticas con que están haciendo frente a la crisis internacional.
Así lo señaló Somavía después de ser recibido, al término del encuentro y junto a los ministros de México, Brasil, Argentina y Chile, por la presidenta Michelle Bachelet, en el Palacio de La Moneda.
"Nos hemos reunido con el fin analizar las políticas que se llevan a cabo para enfrentar la crisis financiera global", precisó el director general de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que dijo haber trasmitido a Bachelet, "el enorme grado de convergencia de lo que se está haciendo a nivel regional".
Convergencias que se observan, añadió, en "las medidas macroeconómicas necesarias para promover la reactivación de la economía; políticas de protección y de promoción del empleo y políticas de expansión y de profundización de la protección social".
Tras abogar por el diálogo social para el éxito de esas políticas, Somavía destacó que esta vez las medidas han sido definidas de forma autónoma por los distintos países y ya "no se ve una presencia del Fondo Monetario (Internacional) como el guía de esas políticas, como fue en el pasado".
Recordó que el próximo abril los países de la región miembros del G-20 tendrán una segunda reunión en Londres, la primera fue en Washington, que tiene por objeto lidiar con las consecuencias de las crisis financiera, "pero que naturalmente e inevitablemente va a tener que tratar los temas propios de la crisis".
En tanto, la ministra de Trabajo chilena, Claudia Serrano, afirmó que lo importante de los cuatro países que se reunieron en Santiago es que comparten "una misma ética y un mismo propósito: aquí se trata de proteger el empleo y para eso el papel del Estado es insustituible".
Por su parte, el ministro de Trabajo de México, Javier Lozano, afirmó que es el empleo el tema que ha centrado todas las discusiones, cómo preservarlo, cómo generar más y mejor empleo, y como evitar que algunos usen la crisis como pretexto para pisotear derechos fundamentales de los trabajadores.