Los helicópteros brasileños que recogerán este miércoles al primero de los cinco secuestrados a quienes las FARC prometieron liberar llegaron hoy a la ciudad colombiana de Villavicencio (centro), donde se ultiman los detalles para dar comienzo a la operación humanitaria.
La logística está preparada y, si las condiciones meteorológicas lo permiten, mañana temprano los helicópteros partirán hacia la selva a recoger al concejal de San José del Guaviare Marcos Baquero, secuestrado en junio de 2009.
Así lo explicó a Efe en Villavicencio María Cristina Rivera, portavoz del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), organismo que coordina la misión humanitaria liderada por la exsenadora Piedad Córdoba.
La exlegisladora y miembros del CICR se reunirán esta tarde para ultimar los detalles del viaje de mañana, aunque no quieren aventurar a qué hora podría estar llegando el primer liberado a Villavicencio, puesto que todo dependerá del clima.
Las aeronaves dispuestas por Brasil, en las que viajaban Córdoba y otros dos miembros del colectivo Colombianos y Colombianas por la Paz (CCP), así como dos delegados del CICR, partieron hoy temprano de la localidad fronteriza de Sao Gabriel da Cachoeira.
Pernoctarán en el aeropuerto Vanguardia de Villavicencio, capital del departamento del Meta, y este miércoles los helicópteros tripulados por pilotos brasileños y con los emblemas del CICR saldrán a buscar a Baquero.
A ese aeropuerto, vigilado ya por policías y personal de la Defensa Civil, llegarán en las próximas horas el delegado nombrado por el Gobierno para supervisar las liberaciones, Eduardo Pizarro, y varias autoridades locales.
Olga Lucía Tao, esposa de Baquero y quien ya está en Villavicencio junto con los dos hijos de la pareja, dijo a los periodistas que vive "horas de ansiedad" a la espera de que el concejal sea por fin libre.
Desde las 18.00 hora local de hoy (23.00 GMT) se suspenderán durante 36 horas las operaciones militares en la zona, tal como prevén los protocolos de seguridad acordados entre el CICR y el Ministerio de Defensa.
El operativo continuará el viernes, cuando serán recibidos en la ciudad de Florencia, capital del Caquetá (sur), el concejal Armando Acuña y el infante de Marina Henry López Martínez.
Y la conclusión será el domingo con la llegada a Ibagué, capital del Tolima (centro), del mayor de la Policía Guillermo Solórzano y el cabo del Ejército Salín Sanmiguel.
Se prevé que el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, reciba a los cinco liberados el mismo domingo en Bogotá en la Casa de Nariño (sede del Gobierno).
Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) anunciaron el 8 de diciembre pasado la liberación sin condiciones de los cinco rehenes, secuestrados entre 2007 y 2010, como "gesto de humanidad" hacia Córdoba, destituida de su cargo de senadora por supuestos nexos con esa guerrilla.
Con su puesta en libertad serán 16 los policías y militares "canjeables", a quienes las FARC pretenden intercambiar por guerrilleros presos en Colombia y Estados Unidos, según anunció la propia Córdoba.
La exsenadora se ha mostrado estos días convencida de que esos 16 secuestrados estarán libres a mediados de este año y de que las liberaciones de esta semana pueden ser un punto de inflexión para avanzar hacia una negociación de paz entre la guerrilla más antigua de América Latina y el Gobierno.
Un comunicado divulgado este fin de semana por la Agencia de Noticias Nueva Colombia (Anncol), habitual medio de difusión de las proclamas de las FARC, pedía a Santos "aprovechar la oportunidad" de las inminentes liberaciones para entablar un diálogo de paz.
Pero el mandatario subrayó ayer en una alocución transmitida por radio y televisión que "no basta" con estas liberaciones, al reiterar que "para siquiera pensar en una posibilidad de diálogo se requieren hechos contundentes: la renuncia al terrorismo, al secuestro, al narcotráfico, a la extorsión y a la intimidación".
Un policía, dos militares y dos políticos colombianos a un paso de ser libres
Un policía, dos militares y dos políticos colombianos secuestrados por la guerrilla de las FARC entre 2007 y 2010 están a un paso de la libertad, a la espera de la misión humanitaria liderada por la exsenadora Piedad Córdoba que los recogerá en la selva a partir de mañana.
Según el cronograma trazado, este miércoles llegará a Villavicencio (centro) el primer liberado por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el concejal Marcos Baquero, y el viernes serán recibidos en Florencia (sur) el también concejal Armando Acuña y el infante de Marina Henry López Martínez.
La operación culminará el domingo en Ibagué (centro-oeste) con la liberación del mayor de la Policía Guillermo Solórzano y el cabo del Ejército Salín Sanmiguel.
Solórzano, ascendido a mayor durante su cautiverio y con rango de capitán cuando fue secuestrado el 4 de junio de 2007, es, entre los cinco que esperan ser liberados esta semana, el que lleva más tiempo en poder de las FARC, la guerrilla más antigua de América Latina.
De padre ecuatoriano, era comandante de la Policía en el municipio de Florida, en el Valle del Cauca (suroeste), cuando fue apresado en la localidad de Miranda mientras disfrutaba de un día de descanso con su familia y un amigo comerciante, Humberto Loaiza.
Hombres de las FARC se llevaron ese día a Solórzano, a Loaiza y a uno de sus hijos, aunque estos dos últimos fueron liberados poco después.
La última prueba de supervivencia de Solórzano se dio a conocer el 13 de abril de 2010, al igual que la del cabo del Ejército Salín Antonio Sanmiguel, secuestrado el 23 de mayo de 2008 durante una incursión del frente 21 de las FARC en Tambo, en el Tolima (centro).
La menor de las hijas de Sanmiguel, a la que llama cariñosamente "Sammy", apenas tenía dos meses cuando él fue secuestrado. Hoy sigue creyendo que su papá está "trabajando" y que muy pronto tendrá vacaciones.
Secuestrados ambos en 2009, los dos únicos políticos que quedan en manos de las FARC son Marcos Baquero, presidente del concejo municipal de San José del Guaviare, en el departamento del Guaviare (sur), y Armando Acuña, quien tenía el mismo cargo en la localidad de Garzón, en el Huila (sur).
Acuña fue secuestrado el 29 de mayo de 2009 en Garzón por guerrilleros que, a plena luz del día, ingresaron a la sede del concejo municipal y se lo llevaron. En esa acción murieron dos vigilantes, un policía y dos soldados.
El entonces presidente colombiano, Álvaro Uribe, ofreció una recompensa de hasta 500 millones de pesos (unos 245.000 dólares) por información sobre Acuña, cuyo secuestro confirmaron las FARC en un comunicado divulgado el 31 de julio de 2009.
Por su lado, Baquero es rehén de la guerrilla desde el 28 de junio de 2009, día en el que un grupo de combatientes de las FARC atacó con explosivos y disparos de fusil a una comitiva política que se desplazaba por una carretera cercana a San José del Guaviare.
En el ataque, cometido por las FARC en represalia por la fumigación de cultivos ilícitos de hoja de coca en la zona, según el Gobierno, resultó herido el diputado regional Raúl Aldana.
El infante de marina Henry López Martínez es el que lleva menos tiempo en cautiverio, concretamente desde el 23 de mayo de 2010, cuando una patrulla de la Armada de la que formaba parte fue emboscada por las FARC en el selvático departamento del Caquetá (sur), con un resultado de diez militares y dos rebeldes muertos.
Aunque en un principio López fue reportado como desaparecido tras rastrear la zona del ataque en su búsqueda, la hipótesis del secuestro cobró fuerza enseguida.
La liberación de estos cinco rehenes fue anunciada por las FARC en diciembre pasado, como "gesto de humanidad" hacia Piedad Córdoba, quien fue destituida por la Procuraduría de su cargo de senadora por supuestos nexos con esa guerrilla.
Con su puesta en libertad serán 16 los policías y militares "canjeables", a quienes las FARC pretenden intercambiar por guerrilleros presos en Colombia y Estados Unidos, según anunció la propia Córdoba.