El ex candidato opositor liberal a la alcaldía de Managua, Eduardo Montealegre, solicitó el apoyo del presidente panameño, Martín Torrijos, para "frenar el regreso de las dictaduras a Centroamérica".
En una entrevista telefónica que hoy publica el diario local La Prensa, Montealegre, dirigente del Partido Liberal Constitucionalista (PLC) de Nicaragua, pide "al presidente Torrijos y a todos los panameños que eviten que Centroamérica vuelva a la época de las dictaduras".
Montealegre hizo un llamado a los ex presidentes constitucionales de Panamá y a los actuales candidatos -del oficialismo y de la oposición- a las elecciones de mayo de 2009, a que no dejen que el destino de Nicaragua quede en manos de una dictadura. "Pido al pueblo panameño que nos apoye, este es un problema de todos", reiteró.
También asegura que "Panamá se va a quedar como un sandwich, en medio de las dictaduras de Nicaragua y Venezuela".
El líder de la oposición nicaragüense dijo que esta situación ha quedado demostrado con el "burdo fraude" cometido por el presidente Daniel Ortega en las últimas elecciones municipales de Nicaragua y que éste es un asunto de todos los latinoamericanos que defienden la democracia.
Según Montealegre, el fraude electoral "tan obvio" del pasado 9 de noviembre no ha hecho otra cosa que evidenciar que Daniel Ortega "siempre ha sido un dictador", y de eso deben estar convencidos los gobernantes que empujan a la democracia en la región.
"La actuación de Ortega nos demuestra cómo se manipulan los poderes del Estado, el irrespeto a las leyes y el desprecio por la soberanía del país, al permitir la injerencia de asesores venezolanos y cubanos para robarse el voto de la ciudadanía", añadió.
Las declaraciones del político nicaragüense se producen después de que el presidente Daniel Ortega anunció un decreto en el que valida el triunfo del sandinismo en 105 de las 146 alcaldías del país, incluida Managua.
El PLC calificó el documento como "ilegal e ilegítimo" porque rebasa las atribuciones que le otorga la Constitución y las leyes al mandatario.
"Vamos a llevar nuestra protesta a la comunidad internacional, a todos los países vecinos de Centroamérica, a la Organización de Estados Americanos, a Panamá y a la Asamblea Nacional. No nos vamos a quedar de brazos cruzados", anotó.
Dijo que todavía los sandinistas no han medido las consecuencias del "descarado" fraude, tales como el recorte de la cooperación internacional de parte de países que no comulgan con el totalitarismo, la falta de credibilidad, que traerá consigo un alejamiento de las inversiones y el congelamiento de la generación de nuevos puestos de trabajo.
"Al final de cuentas, son los pobres de Nicaragua los que van a sufrir", advirtió.
"A mis paisanos nicaragüenses les pido que no se desanimen, que no acepten los resultados del fraude masivo de Ortega y de sus secuaces. Tenemos el apoyo de la comunidad internacional", añadió.