Morales gobernará cinco años más para consolidar la vía hacia socialismo
El aimara Evo Morales Ayma inauguró hoy su segundo mandato para gobernar Bolivia los próximos cinco años con un Ejecutivo que se propone un "horizonte estatal socialista" y un "Estado plurinacional" que reemplaza a la "República liberal".
El líder izquierdista e indigenista, que el pasado 26 de octubre cumplió 50 años, inició hoy su segunda gestión consecutiva después de cuatro años del Gobierno iniciado en 2006.
Ante la Asamblea Legislativa Plurinacional, en la que estuvieron varios dignatarios de Estado, Morales hizo una detallada explicación de los logros de su primer Gobierno, luego de que el vicepresidente Álvaro García Linera anunciara en su discurso un "horizonte estatal socialista" para su país.
Morales, que llevó a su país a la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA) que lidera el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, con su proyecto para construir un "socialismo del siglo XXI", es un acérrimo crítico de Estados Unidos y el capitalismo.
Una de sus últimas banderas anticapitalistas consiste en achacar a este modelo económico los problemas del cambio climático que, a su juicio, sólo desaparecerán cuando se elimine el capitalismo.
Con su triunfo en las elecciones de diciembre pasado con el 64 por ciento de respaldo en las urnas (casi 3 millones de votos), el gobernante de izquierda proclamó el nacimiento del "Estado plurinacional" y la muerte de la "República liberal".
El relevo de las formas de organización estatal fue escenificado hoy de forma simbólica en el juramento de Morales cuando la banda y las medallas presidenciales de la "República liberal" se enviaron a las bóvedas del Banco Central para ser reemplazadas por otros emblemas del "Estado plurinacional" con adornos indígenas.
Gestos parecidos a ese le han valido antes a Morales críticas de la oposición que le acusan de pretender "refundar el país" borrando el pasado histórico de Bolivia, sin considerar las diferencias con otros sectores sociales, políticos y la cultura de otras regiones.
En la política nacional, Morales ha sido tachado de "autoritario" y "dictador" por varios opositores, muchos de los cuales, incluido el ex candidato presidencial Manfred Reyes Villa, huyeron del país denunciando que son perseguidos políticos.
El mandatario ha replicado a esas críticas enarbolando los altos niveles de apoyo cosechados en sus sucesivos triunfos desde su primera elección en 2005 (54%), en el referendo sobre mandatos en 2008 (67%), la aprobación de la nueva Constitución en enero del 2009 (61%) y su victoria electoral de diciembre pasado (64%).
En lo personal, Morales se ha mantenido soltero con el argumento de que está "casado con Bolivia" y no tiene tiempo para formar una familia, si bien tiene dos hijos de distintas relaciones, que hoy le acompañaron en su juramento.
Nació en la comunidad de Isallavi, en la localidad de Orinoca, en la región andina de Oruro, en el seno de una humilde familia campesina aimara. Tuvo seis hermanos, de los que solo viven dos: Hugo y Esther.
De su vida como campesino del altiplano y de dirigente de los productores de coca del Chapare (centro), el gobernante aimara conserva una resistencia física que le lleva a cumplir agotadoras jornadas laborales de unas 18 o veinte horas diarias.
En su infancia y juventud, Morales fue pastor de llamas, panadero, albañil y trompetista, antes de su éxito como jefe de los productores de coca de su país, sector de donde pasó a liderar un movimiento campesino que le catapultó a la Presidencia.
Morales, que sólo estudió hasta el bachillerato, ha recibido doctorados "honoris causa" en universidades de Bolivia, Argentina, Ecuador, Rusia, Venezuela, Panamá y la República Dominicana.
Tiene un alto perfil mediático y su manera de gobernar "con los movimientos sociales", que muchos atribuyen a una lógica sindical y hasta excluyente con otras clases sociales, han despertado dentro y fuera de Bolivia tanto entusiasmo como intenso rechazo.
Como ejemplo, el apoyo popular a sus políticas de nacionalización de varios sectores de la economía y el reparto de bonos a niños, mujeres y mayores de 60 años, contrasta con el rechazo de varios sectores a sus ataques al Poder Judicial, que dejaron a este órgano casi inoperante.
El líder izquierdista e indigenista, que el pasado 26 de octubre cumplió 50 años, inició hoy su segunda gestión consecutiva después de cuatro años del Gobierno iniciado en 2006.
Ante la Asamblea Legislativa Plurinacional, en la que estuvieron varios dignatarios de Estado, Morales hizo una detallada explicación de los logros de su primer Gobierno, luego de que el vicepresidente Álvaro García Linera anunciara en su discurso un "horizonte estatal socialista" para su país.
Morales, que llevó a su país a la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA) que lidera el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, con su proyecto para construir un "socialismo del siglo XXI", es un acérrimo crítico de Estados Unidos y el capitalismo.
Una de sus últimas banderas anticapitalistas consiste en achacar a este modelo económico los problemas del cambio climático que, a su juicio, sólo desaparecerán cuando se elimine el capitalismo.
Con su triunfo en las elecciones de diciembre pasado con el 64 por ciento de respaldo en las urnas (casi 3 millones de votos), el gobernante de izquierda proclamó el nacimiento del "Estado plurinacional" y la muerte de la "República liberal".
El relevo de las formas de organización estatal fue escenificado hoy de forma simbólica en el juramento de Morales cuando la banda y las medallas presidenciales de la "República liberal" se enviaron a las bóvedas del Banco Central para ser reemplazadas por otros emblemas del "Estado plurinacional" con adornos indígenas.
Gestos parecidos a ese le han valido antes a Morales críticas de la oposición que le acusan de pretender "refundar el país" borrando el pasado histórico de Bolivia, sin considerar las diferencias con otros sectores sociales, políticos y la cultura de otras regiones.
En la política nacional, Morales ha sido tachado de "autoritario" y "dictador" por varios opositores, muchos de los cuales, incluido el ex candidato presidencial Manfred Reyes Villa, huyeron del país denunciando que son perseguidos políticos.
El mandatario ha replicado a esas críticas enarbolando los altos niveles de apoyo cosechados en sus sucesivos triunfos desde su primera elección en 2005 (54%), en el referendo sobre mandatos en 2008 (67%), la aprobación de la nueva Constitución en enero del 2009 (61%) y su victoria electoral de diciembre pasado (64%).
En lo personal, Morales se ha mantenido soltero con el argumento de que está "casado con Bolivia" y no tiene tiempo para formar una familia, si bien tiene dos hijos de distintas relaciones, que hoy le acompañaron en su juramento.
Nació en la comunidad de Isallavi, en la localidad de Orinoca, en la región andina de Oruro, en el seno de una humilde familia campesina aimara. Tuvo seis hermanos, de los que solo viven dos: Hugo y Esther.
De su vida como campesino del altiplano y de dirigente de los productores de coca del Chapare (centro), el gobernante aimara conserva una resistencia física que le lleva a cumplir agotadoras jornadas laborales de unas 18 o veinte horas diarias.
En su infancia y juventud, Morales fue pastor de llamas, panadero, albañil y trompetista, antes de su éxito como jefe de los productores de coca de su país, sector de donde pasó a liderar un movimiento campesino que le catapultó a la Presidencia.
Morales, que sólo estudió hasta el bachillerato, ha recibido doctorados "honoris causa" en universidades de Bolivia, Argentina, Ecuador, Rusia, Venezuela, Panamá y la República Dominicana.
Tiene un alto perfil mediático y su manera de gobernar "con los movimientos sociales", que muchos atribuyen a una lógica sindical y hasta excluyente con otras clases sociales, han despertado dentro y fuera de Bolivia tanto entusiasmo como intenso rechazo.
Como ejemplo, el apoyo popular a sus políticas de nacionalización de varios sectores de la economía y el reparto de bonos a niños, mujeres y mayores de 60 años, contrasta con el rechazo de varios sectores a sus ataques al Poder Judicial, que dejaron a este órgano casi inoperante.