El presidente de Bolivia, el ex sindicalista Evo Morales, decretó hoy la nacionalización de cuatro empresas eléctricas en coincidencia con el Día del Trabajador, en medio de su ruptura con los sindicatos de su país.
Morales decretó la nacionalización de tres generadoras eléctricas con socios extranjeros y una cooperativa local de distribución de energía, en una planta de la firma Corani, en el departamento central de Cochabamba, que fue ocupada por el Ejército y la Policía.
Dos de las sociedades nacionalizadas hoy son Corani, participada en un 50 por ciento por Ecoenergy International, subsidiaria de la francesa GDF Suez; y Guaracachi, cuya socia principal, en ese mismo porcentaje, es la británica Rurelec PLC.
También fue nacionalizada Valle Hermoso, donde la mitad de las acciones pertenece a The Bolivian Generating Group de la empresa Panamerican de Bolivia, y la cooperativa distribuidora de energía Empresa de Luz y Fuerza Eléctrica de Cochabamba (Elfec).
"Nuevamente, un primero de mayo, como siempre recuperando nuestras empresas privatizadas", dijo el mandatario en alusión a las otras tres ocasiones en las que, también en el Día del Trabajador, nacionalizó siete empresas que estaban controladas por privados.
Según el mandatario, con la nacionalización decretada hoy, la estatal Empresa Nacional de Electricidad (ENDE) controlará "más del 80 por ciento de la energía que se produce en Bolivia".
También expresó su deseo de que "tarde o temprano" el Estado "controle y administre" la totalidad de las empresas de la cadena de producción, transporte y comercialización de electricidad, si bien no precisó en qué plazos avanzará en esa decisión.
En el mismo sentido, el ministro de Hidrocarburos y Energía, Fernando Vincenti, exhortó a "volver a articular" ENDE para recuperar "toda la cadena productiva" del sector eléctrico.
El sector eléctrico estaba en manos privadas desde 1996.
"Estamos poniendo ahora fin a ese proceso tenebroso, macabro y destructor que durante 15 años en el sector eléctrico marcó el neoliberalismo deshaciendo esta empresa nacional (ENDE), sin la cual no se podría entender el desarrollo del país", dijo Vincenti.
El Gobierno precisó que en el caso de Elfec, ENDE abonará "el monto necesario" para controlar la cooperativa, pero no explicó si compensará a los socios extranjeros de las generadoras con los que negociaba desde el año pasado cómo nacionalizarlas.
El comandante nacional de la Policía, Oscar Nina, declaró a Efe que esta madrugada las fuerzas de seguridad del Estado acompañaron a diversas autoridades judiciales a las nacionalizadas para recoger los datos para la intervención y afirmó que no hubo altercados.
La nacionalización de las eléctricas garantiza la estabilidad laboral de los trabajadores y permitirá, según el Gobierno, una reducción del 20 por ciento en las tarifas eléctricas.
El mandatario decretó la nacionalización tras retornar anoche de una visita a su homólogo y aliado de Venezuela, Hugo Chávez, con el que firmó acuerdos para encarar juntos negocios en varias áreas.
Mientras Morales estuvo en Venezuela, varios sindicatos del país protestaron en rechazo al incremento salarial del 5 por ciento que se aprobó para este año, por considerarlo insuficiente.
El viernes hubo un paro nacional de maestros, actualmente hay más de cuarenta representantes de fabriles en huelga de hambre y existen amenazas de médicos y policías de bajo rango de movilizarse la próxima semana.
Ante la presión de los sindicatos, la Central Obrera Boliviana (COB) convocó el jueves pasado a una huelga general para el próximo martes exigiendo que el Gobierno ofrezca un aumento salarial superior al 5 por ciento.
El clima conflictivo entre Morales y los sindicatos ha sido retratado por la prensa local como la ruptura del "idilio" que mantenían y como uno de los peores momentos del presidente.
En La Paz, la jornada estuvo marcada por los enfrentamientos entre fabriles opositores a Morales y dirigentes de la COB, a los que algunos sindicatos acusan de ser cómplices de la decisión gubernamental sobre el aumento salarial.
De hecho, ésta es la primera vez que el presidente boliviano no participa en la marcha obrera del Día Internacional del Trabajo, debido al distanciamiento que tiene con los sindicatos.
Desde que Morales llegó al poder en 2006, ha nacionalizado una docena de empresas de los sectores petrolero, minero y telecomunicaciones, incluidas las eléctricas de hoy, prácticamente siempre en los actos por el Día del Trabajador.
Evo Morales ha nacionalizado una docena de empresas desde que llegó al poder
Con la intervención hoy de cuatro empresas eléctricas en Bolivia, el presidente Evo Morales ha nacionalizado una docena de compañías desde que llegó al poder en enero del 2006, prácticamente todas ellas en coincidencia con el Día del Trabajo.
Dos de las sociedades nacionalizadas hoy son Corani, participada en un 50 por ciento por Ecoenergy International, subsidiaria de la francesa GDF Suez; y Guaracachi, cuya socia principal, en ese mismo porcentaje, es la británica Rurelec PLC.
También fue nacionalizada Valle Hermoso, donde la mitad de las acciones pertenece a The Bolivian Generating Group de la empresa Panamerican de Bolivia; y la cooperativa distribuidora de electricidad Empresa de Luz y Fuerza Eléctrica de Cochabamba (Elfec).
El Gobierno de Morales anunció también hoy su decisión de tomar el control de toda la cadena del sector eléctrico, que incluye a las distribuidoras y comercializadoras de energía si bien no dijo cuándo dará esos pasos.
La política nacionalizadora de Morales comenzó el 1 de mayo del 2006, cuando celebró su primer Día del Trabajo como presidente, con un decreto para que la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) se haga cargo de cinco compañías petroleras que tenían socios extranjeros.
YPFB controla actualmente la petrolera Andina en sociedad con Repsol YPF; el cien por ciento de las acciones en las compañías Chaco, YPFB Transportes, YPFB Refinación y la Compañía Logística de Hidrocarburos de Bolivia (CLHB).
La anglo-argentina Pan American Energy (PAE) y el consorcio peruano alemán Oil Tanking-Graña Montero han demandado por separado al Estado boliviano por la nacionalización de sus respectivas acciones en Chaco y CLHB.
Las demandas han sido presentadas ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI) del Banco Mundial, una institución que el Gobierno de Morales decidió abandonar en mayo de 2007 acusándola de parcialidad con las trasnacionales.
En cambio, el Gobierno de Morales alcanzó acuerdos millonarios con la brasileña Petrobras para quedarse al frente de YPFB Refinación (ex Petrobras Refinación) y con la holandesa Shell y la británica Ashmore para controlar YPFB Transporte (ex Transredes).
El 9 de febrero del 2007, Morales decidió la expropiación de la Empresa Metalúrgica Vinto de la empresa suiza Glencore, con la que desde entonces hay conversaciones para alcanzar un acuerdo.
El 1 de mayo del 2007, el gobernante también intervino la principal telefónica de Bolivia, Entel, que hasta ese momento estuvo controlada por la compañía italiana Telecom, que detentaba el control del 50 por ciento de las acciones.
Telecom también recurrió al CIADI para pedir una indemnización de 350 millones de dólares como compensación por sus acciones.
El 1 de mayo del 2009, Morales firmó el decreto para la nacionalización de la distribuidora de combustible aéreo Air-BP, de la británica British Petroleum, grupo que también es socio de PAE.
El gobernante se ha planteado desde hace varios meses también la nacionalización de dos empresas de ferrocarriles que tiene como socios a capitalistas chilenos y norteamericanos, pero aún no ha concretado la decisión.