El presidente de la región separatista georgiana de Abjasia, Serguéi Bagapsh, murió hoy en Moscú tras surgir complicaciones después de someterse a una operación quirúrgica.
Bagapsh, de 62 años, fue operado el 21 de mayo de su pulmón derecho en el clínica número 83 de la capital rusa para extirparle un tumor cancerígeno maligno, señalaron fuentes hospitalarias a las agencias rusas.
No obstante, tres días después el líder abjaso se sintió mal y tuvo que ser conectado a un aparato de respiración artificial, aunque, según los cirujanos que le trataron, la metástasis ya había afectado mortalmente a todo su organismo.
"Ésta es una gran pérdida para todo el pueblo abjaso", dijo Alexánder Ankvab, vicepresidente abjaso, quien ejercerá provisionalmente de presidente de la región.
Según la Constitución abjasa, añadió, "la república debe celebrar elecciones presidenciales en un plazo de tres meses".
Las autoridades separatistas informaron de que el lunes se instalará la capilla ardiente en su honor en Moscú, tras lo que el féretro con el cuerpo de Bagapsh será trasladado el lunes a Sujumi, capital regional, para su entierro previsiblemente el jueves.
"Bagapsh será enterrado en el panteón familiar en la localidad de Dzhgerda. Él quería a su patria, pero amaba con locura a su pueblo natal", en la región costera de Ochamchira, dijo Ankvab a la agencia Interfax.
Mientras, el presidente de la también región separatista georgiana de Osetia del Sur, Eduard Kokoiti, transmitió sus condolencias al pueblo abjaso y calificó al fallecido de "amigo y hermano".
"Bagapsh condujo a su pueblo a la independencia y fue el líder no sólo del pueblo de Abjasia, sino de los pueblos del Cáucaso", comentó a la agencia Interfax.
El líder separatista abjaso había llegado al poder en 2005 tras unas controvertidas elecciones que casi desembocaron en una guerra civil y fue reelegido en 2009 por otros cuatro años de mandato.
Bagapsh abogó desde el principio de su mandato por la independencia de su república, que fue reconocida por Rusia en agosto de 2008 tras la guerra ruso-georgiana por el control de Osetia del Sur.
Abjasia, cuya población asciende a un cuarto de millón de habitantes, ha firmado desde entonces diversos acuerdos bilaterales con Rusia, entre ellos uno de asistencia en caso de agresión exterior.
Bagapsh, el arquitecto de la independencia de Abjasia
"La independencia abjasa es irreversible", señaló a Efe Bagapsh, quien murió hoy en Moscú a los 62 años, antes de presentarse a la reelección en los comicios presidenciales de diciembre de 2009.
Bagapsh, que llegó al poder en 2005 tras ganar unos comicios presidenciales no reconocidos ni por Tiflis ni por Occidente, logró hacer realidad la secesión de Abjasia, un peñón de apenas un cuarto de millón de habitantes bañado por el mar Negro, cuya independencia fue reconocida por Moscú en agosto de 2008.
El líder abjaso aprovechó la guerra ruso-georgiana de agosto de 2008 por el control de Osetia del Sur para expulsar definitivamente a las tropas georgianas de los altos del desfiladero de Kodori, única zona abjasa controlada por Georgia desde 1993.
Desde entonces, la secesión de la región georgiana ha sido reconocida por otros países como Venezuela, Nicaragua y el atolón micronesio de Nauru.
"De hecho, operamos como Estado independiente desde la caída de la URSS (1991), aunque haya sido en una situación de bloque y aislamiento por parte de Georgia", apuntó.
Al mismo tiempo, a diferencia del líder de la también Osetia del Sur, Eduard Kokoiti, Bagapsh descartó siempre una posible integración en Rusia.
"Abjasia no tiene planes de integrarse en la Federación Rusa y Moscú tampoco los tiene de aceptarnos en su seno", apuntó, aunque reconoció que su república necesitaría "entre 5 y 10 años para consolidarse como Estado independiente".
Bagapsh llamó a la comunidad internacional "a aceptar la realidad de la independencia de Abjasia y Osetia del Sur, y entablar un diálogo con las autoridades locales", al tiempo que se mostró convencido de que Occidente cambiaría "gradualmente su postura".
"No queremos vivir en un vacío jurídico internacional. Trabajaremos a nivel diplomático para obtener el reconocimiento de más países", dijo.
Para ello, delegaciones diplomáticas abjasas se han recorrido en los últimos tres años todos los continentes, en particular América Latina en busca de respaldo diplomático.
Según la prensa abjasa y rusa, un país latinoamericano, posiblemente Ecuador, podría reconocer próximamente la independencia de Abjasia y Osetia, mientras otros como Cuba o Bolivia la apoyan ya de facto.
No obstante, aún están lejos de los 75 países que han reconocido ya la independencia de la región de Kosovo de Serbia.
"Nos merecemos la independencia no menos que Kosovo. Somos países europeos que cumplen con los estándares democráticos reinantes en el continente", aseguró.
En relación a Georgia, Bagapsh abogó por la firma de un pacto de no agresión, en el que Tiflis se comprometiera jurídicamente a no usar la fuerza contra sus regiones separatistas como ocurriera en la guerra de Osetia.
Para curarse en salud, el líder abjaso suscribió diversos acuerdos con Rusia, entre ellos uno de cooperación y asistencia en caso de agresión exterior, y otro de vigilancia fronteriza por parte del Servicio Federal de Seguridad (FSB, antiguo KGB).
Además, pese a las críticas de EEUU y la OTAN, dio el visto bueno para la instalación durante medio siglo en territorio abjaso de dos bases militares rusas, una en el aeródromo de Gudaúta, a 400 kilómetros de Tiflis, y otra naval en su región natal de Ochamchira.
Y también permitió que Rusia desplegara varios miles de soldados en Abjasia y dragara el puerto de Ochamchira para acoger patrulleras rusas y buques de la Flota del mar Negro.
Tras establecer relaciones diplomáticas con Rusia en septiembre de 2008, Bagapsh abrió las puertas de par en par a los inversores rusos las puertas de su territorio, que se ha convertido en un protectorado de Moscú, que aporta más de la mitad de su presupuesto.
Sus oponentes le acusaron de entregar el territorio a los intereses económicos rusos, con la firma de un acuerdo con Ferrocarriles de Rusia para el tendido una vía férrea, la cesión de terrenos para la construcción y apalabrado proyectos de trazado de carreteras, gasoductos y prospección de hidrocarburos en sus costas.
De hecho, la mayor petrolera rusa, la estatal Rosneft, inició ya los trabajos de prospección geológica para extraer petróleo y gas en la plataforma continental de Abjasia.
"Las relaciones con Rusia se profundizarán aún más con el paso de los años. Rusia es y será nuestro principal vecino y socio comercial, pero también queremos mantener intercambios con otros países", aseveró.