El ex comisionado militar José Domingo Ríos Martínez, quien hace un mes había sido condenado a 53 años de prisión por ocho desapariciones forzadas en 1981 en Guatemala, falleció en un hospital de la ciudad oriental de Chiquimula, informaron hoy fuentes de ese nosocomio y familiares.
El sexagenario Ríos Martínez murió de una infección pulmonar que padecía desde hace varios meses y que se le agravó durante el juicio que concluyó con su condena el pasado 4 de diciembre, precisaron sus familiares a periodistas.
Fuentes del Hospital de Chiquimula confirmaron hoy que el ex comisionado militar falleció anoche en ese centro asistencial.
Ríos Martínez se había hospitalizado debido a sus quebrantos de salud en la víspera de la conclusión del juicio y luego de la sentencia continuó en el centro asistencial con vigilancia policial.
Los restos del ex comisionado militar fueron llevados, para su velatorio, por sus parientes hacia la aldea El Jute, en Chiquimula, donde en 1981, durante el conflicto armado, fueron capturadas y desaparecidas 8 personas.
El Tribunal de Sentencia de Chiquimula encontró culpable el pasado 4 de diciembre a Ríos Martínez de la desaparición de Jacobo Crisóstomo Chegüén, Miguel Ángel Chegüén Crisóstomo, Raúl Chegüén, Inocente Gallardo, Antolín Gallardo Rivera, Valentín Gallardo Rivera, Santiago Gallardo Rivera y Tránsito Rivera
Junto a Ríos Martínez también fueron condenados a 53 años de prisión el coronel retirado Marco Antonio Sánchez Samayoa y los ex comisionados militares Salomón Maldonado Ríos y Gabriel Álvarez Ramos.
Según el proceso judicial, las 8 personas fueron capturadas de forma ilegal y desaparecidas el 19 de octubre de 1981 en la aldea el Jute del departamento oriental de Chiquimula, y hasta ahora se desconoce su paradero.
Este fue el segundo caso de desapariciones forzadas que se juzga en Guatemala y concluye con una sentencia contra los responsables.
En septiembre pasado, el ex comisionado militar Felipe Cusanero, fue condenado a 150 años de prisión al ser hallado culpable de la desaparición forzada de seis indígenas entre 1982 y 1984 en el departamento noroccidental de Chimaltenango.
Según la Comisión del Esclarecimiento Histórica (CEH), la guerra dejó unos 250.000 víctimas, entre muertos y desaparecidos.