Un adolescente murió hoy luego de tres semanas de agonía como consecuencia de fuertes golpes que presuntamente le propinaron policías en unos disturbios durante un recital de la banda de rock argentina Viejas Locas, en Buenos Aires.
El fallecimiento de Rubén Carballo, de 17 años, fue anunciado por portavoces del hospital público donde estaba ingresado y por sus familiares, que insistieron en que el joven fue víctima de la violencia policial.
A mediados del mes pasado, Carballo sufrió la fractura del cráneo y otras graves heridas a las puertas del estadio del Vélez Sarfield de Buenos Aires, adonde acudió para ver a Viejas Locas y se vio envuelto en disturbios desatados por fanáticos de la banda de rock al intentar entrar al recital sin pagar.
Varias horas después del recital, el joven fue hallado herido a unos 500 metros del estadio y la policía adujo que se había caído de un paredón al intentar ingresar al club sin pagar la entrada.
"Mi hijo fue molido a palos por la policía", remarcó Rubén Carballo padre a radios locales luego de recordar que en los bolsillos del joven herido se había hallado su entrada al recital sin troquelar.
El asunto es investigado por la justicia y la Defensoría del Pueblo de Buenos Aires ha repudiado la "represión desproporcionada" de la policía durante los disturbios.
El peor desastre en un recital de rock en Argentina ocurrió a fines de 2004, al incendiarse la discoteca República de Cromañón en medio de la actuación de la banda Callejeros con el resultado de 194 muertos.
En agosto pasado, un tribunal de Buenos Aires condenó al administrador de la discoteca a 20 años de prisión.