Más de un millar de representantes de centenares de conocidas empresas multinacionales renovaron hoy el compromiso de sus entidades con los principios éticos y los valores sociales del programa de responsabilidad corporativa de Naciones Unidas (UN Global Compact).
En una declaración adoptada tras dos días de reuniones en Nueva York, los líderes corporativos prometieron afianzar en la gestión de sus empresas los principios promovidos por la ONU, así como promover la transparencia y el diálogo en sus actuaciones.
También instaron a los gobiernos a "cultivar una atmósfera que facilite la empresa y la innovación", y establecer marcos reguladores definidos, particularmente en campos como la lucha contra el cambio climático.
"Los avances futuros en la integración global, el desarrollo sostenible, la protección del planeta y, en conclusión, la paz, dependen de la capacidad colectiva de afrontar los retos comunes", asegura el documento firmado por directivos de conocidas empresas como la suiza Nestlé, la estadounidense Bank of America o la española Acciona, entre otras.
La declaración resalta que "nunca la necesidad de responsabilidad y liderazgo ha sido mayor", por lo que "incorporar principios y responsabilidades al mercado es una parte esencial de la solución".
"El desarrollo sostenible y los mercados globales integradores pueden contribuir de manera significativa a un mundo en el futuro donde todos vivamos en sociedades prósperas y pacíficas", agrega.
Para ello, apuestan por afianzar el cumplimiento de los 10 principios éticos básicos del UN Global Compact, como la protección de los derechos humanos, la igualdad de géneros, el reconocimiento del derecho de los trabajadores a organizarse y la lucha contra la corrupción.
El programa de responsabilidad corporativa de la ONU, con 6.000 empresas de 135 países, es la mayor iniciativa global de su tipo y es considerado por el organismo como un instrumento para vincular las ganancias con los avances sociales.
En ese aspecto, el presidente del Consejo Económico y Social (ECOSOC) de la ONU, Hamidon Ali, aseguró que los países en desarrollo sólo podrán lograr una recuperación económica con la incorporación de la mujer a la vida laboral.
"Ningún país puede renunciar a la fuerza de trabajo y la creatividad de la mitad de la población. Y menos cuando quiere crecer", aseguró en una conferencia de prensa.
Pese a que la mujer es responsable de dos tercios de la actividad laboral y de la mitad de los alimentos, sólo recibe el 10% de los ingresos y posee el 1% del patrimonio, resaltó.
La igualdad de géneros y su importancia para el desarrollo será el asunto que centrará la reunión de alto nivel del ECOSOC de este año, que se inaugurará el lunes y concluirá el 2 de julio.