La policía estadounidense anunció la detención de tres presuntos terroristas y la identificación de otros cinco, permitió desbaratar un incipiente plan para atentar contra la red de transportes de Nueva York.
La primera detención en conocerse fue la del libanés, de 31 años, Asem Hamud, alias Amir Andalousli, quien fue arrestado en Beirut y al que se considera el cerebro del ataque que planeaba este grupo, integrado por presuntos terroristas de tres continentes.
A esto se sumó la detención de otros dos sospechosos, también presuntos cabecillas del grupo.
Según explicó el agente de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) Mark J. Mershon, el plan estaba en sus etapas iniciales, aunque ya había "madurado" lo suficiente como para que los sospechosos empezasen a vigilar los blancos e iniciasen el proceso de obtención del material necesario para los ataques.
El comisionado de policía de Nueva York, Ray Kelly, señaló que el plan "no estaba ni cerca de ser operacional", razón por la que el alcalde de la ciudad, Michael Bloomberg, pidió a sus habitantes mantener la calma y continuar con sus tareas normales.
Kelly explicó que en las últimas semanas se había incrementado la presencia policial en el metro y en otros medios de transporte. Las autoridades no quisieron facilitar más detalles para no obstaculizar la investigación, y Mershon admitió que "este no era el día en que pensábamos dar a conocer esta información".