Los escándalos de corrupción que estallaron en Chile en los últimos cinco meses se trasladarán hoy al Parlamento, cuando la derecha opositora presente una acusación constitucional para abrir un juicio político al Gobierno del presidente socialista Ricardo Lagos.
La acusación busca sancionar al ministro de Economía, Jorge Rodríguez Grossi (demócrata cristiano), por la falta de fiscalización que permitió el último escándalo: el robo de depósitos bancarios por más de 100 millones de dólares a la estatal Corporación de Fomento (Corfo).
El Partido de Renovación Nacional (RN) planteará este lunes la acusación en el Parlamento, porque "llegó el tiempo de terminar con un verdadero festival de irresponsabilidades", anunció su presidente, el empresario y economista Sebastián Piñera.
Rodríguez Grossi, confirmado en su cargo tras la reorganización del gabinete de Lagos, hace dos semanas, aparece como responsable en su condición de presidente del directorio de la Corfo, uno de cuyos operadores sustrajo los depósitos y los entregó a la empresa de inversiones Inverlink, que a su vez los colocó en el mercado de capitales.
En la Unión Demócrata Independiente (UDI), la fracción más conservadora de la derecha, el senador y almirante retirado Jorge Arancibia fue más allá de la responsabilidad ministerial y sugirió la renuncia del presidente Lagos.