El reconocido capo mexicano del cartel de Tijuana, Benjamín Arellano Félix, fue absuelto por un tribunal federal de cualquier responsabilidad en el asesinato del cardenal Juan Jesús Posadas, ocurrido hace más de nueve años.
El magistrado Humberto Venancio Pineda confirmó de esta manera un primer fallo a favor de Arellano Félix en relación con la muerte del religioso, ocurrida el 24 de mayo de 1993 frente al aeropuerto de Guadalajara, a 2,300 kilómetros al noroeste de esta capital.
La información fue revelada ayer por el diario Reforma, citando como fuente al abogado de Arellano, Américo Delgado.
El juez del distrito tercero, Leopoldo Cerón ya había absuelto en abril pasado al narcotraficante, detenido el 9 de marzo de este año en Puebla, a 105 kilómetros, al sureste de la capital.
La acusación contra Arellano Félix por el homicidio del cardenal fue elaborada en 1995 por el procurador Jorge Carpizo por los presuntos delitos de almacenamiento, introducción y porte de armas, explosivos y municiones, asociación delictuosa, daño en propiedad ajena y ataque a las vías de comunicación.
No obstante, los argumentos y pruebas no convencieron ni a Cerón, ni al magistrado Pineda.
La investigación había determinado que el lujoso vehículo de Posadas fue confundido por hombres de Arellano Félix con el de otro capo rival.
Aunque Arellano Félix ha logrado además ser absuelto de introducir un trailer con droga a Baja California y por su posible asociación delictuosa con su primo Miguel Angel Félix, aún tiene pendientes acusaciones por delitos contra la salud, asociación delictuosa y cohecho, delincuencia organizada y asociación con el capo Ismael Higuera.
A pesar que la versión de Reforma indica que el fallo a favor de Arellano fue tomado el lunes, la Procuraduría General dijo a la AP que el ministerio público aún no ha recibido la notificación oficial.