El primer ministro israelí, Ariel Sharon, fue abucheado ayer cuando intervenía en la Convención del Likud y mencionó su "plan de desconexión", que prevé la retirada de Israel de la Franja de Gaza y el desmantelamiento de 21 asentamientos judíos.
Sharon enfrentó desafiante a sus detractores en su propio partido, insistiendo en que implementará el retiro de Gaza, al tiempo que los colonos presentaban una demanda contra un plan para pagar indemnizaciones a los que dejen los asentamientos.
Ignorando la ruidosa protesta, dijo: "El plan de retiro... ha comenzado, y se llevará a cabo apegándose estrictamente al calendario aprobado por el gabinete"".