El accidente de un tren en el sur de la India, en el que fallecieron 18 personas el sábado, fue causado por un sabotaje, y los rebeldes izquierdistas son los principales sospechosos, dijo ayer un portavoz de los ferrocarriles indios.
Nueve vagones del Bangalore Express se volcaron en el estado de Andhra Pradesh y, además de los fallecidos, 80 personas resultaron heridas. S.M. Singla, director general de la división del sur y centro de los ferrocarriles indios, dijo que los raíles habían sido cortados y que los perros de la Policía habían encontrado entre los arbustos cercanos herramientas para seccionar las vías.
Por otra parte, militantes islámicos tomaron una población montañosa en Cachemira y dieron muerte a tiros a tres niños mientras dormían con lo que se incrementó a 11 el número de civiles muertos en una oleada de violencia de tres días de duración en esta atribulada región, dijo la Policía.
Los niños, de entre cuatro y 12 años, recibieron disparos a boca de jarro la noche del sábado en Bamrot, una población cerca de la línea divisoria entre las porciones india y paquistaní de Cachemira, dijo un funcionario de la Policía.