Un tribunal de Corea del Sur multó ayer con más de 600 euros a un transportista de paquetes por haber llamado por teléfono a un cliente 782 veces en cinco horas para reclamarle el pago de una deuda.
Según la agencia local Yonhap, el transportista, un hombre de 66 años, deberá pagar 673 euros por "intimidar" al cliente que le colgó el teléfono una primera vez, alegando que estaba ocupado.