La gobernante Alianza Republicana Nacionalista (Arena, derecha) y la ex guerrilla del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN, izquierda) se acusaron ayer de pretender "boicotear" los comicios legislativos y municipales del domingo.
"Es evidente que hay una política del partido Arena de generar violencia para crear miedo y temor en un claro boicot para evitar que la población llegue a las urnas, pero aún así esa estrategia no le ha dado resultado", declaró a la AFP el coordinador del FMLN, Leonel González.
Por su parte el jefe de la fracción legislativa de Arena, Rolando Alvarenga, denunció que el FMLN tiene planificadas marchas para generar "incertidumbre". En un repetitivo mensaje radiotelevisado, el candidato a parlamentario de Arena, Julio Rank, denuncia el supuesto "boicot" del FMLN para que la gente no acuda a votar.
La campaña electoral de los 11 partidos en contienda que se inició el 15 de enero por ley debe concluir la noche de este miércoles. Al margen de la campaña, sindicatos en huelga del Instituto Salvadoreño del Seguro Social y el Colegio Médico convocaron para una marcha hoy con el fin de rechazar la privatización de la salud.
A la manifestación denominada "sexta gran marcha blanca" también participarán la Asociación de Transporte de Pasajeros (ATP) que dispone de unos 5.000 autobuses y la Alianza Ciudadana contra la Privatización que aglutina a unas 30 organizaciones de diferentes finalidades.
El temor de una marcha multitudinaria llevó infructuosamente al partido oficial a presentar en el congreso una moción para prohibir toda manifestación en las calles tres días antes de las elecciones pero no logró los votos necesarios. En las elecciones del próximo domingo, que tendrán un costo de 8.7 millones de dólares, los salvadoreños deberán elegir los 84 diputados del Congreso unicameral y 262 alcaldes, que deberán asumir funciones para un período de tres años.