LA SITUACIÓN ES DE CALAMIDAD
60- réplicas se han hecho sentir después del terremoto de 7.2 grados en la escala de Richter.
- millones de personas se han visto afectadas por el fuerte movimiento telúrico.
- ciudadanos están reportados como desaparecidos durante la tragedia.
EVALUACIÓN DE LOS DAÑOS
- [B]Un portavoz de Conred[/B]detalló que 554 casas resultaron destruidas, 991 registran daños moderados y otras 538 leves; así como siete edificios y escuelas públicas resultaron afectadas.
Los miles de afectados por el terremoto que sacudió a Guatemala claman la ayuda del Gobierno y la sociedad para restablecer sus vidas, mientras lloran a sus muertos y buscan a los desaparecidos.
“Las escenas parecen de una película de miedo. No hubo una sola casa que no sufriera daños, unos leves y otros graves, en toda esta ciudad”, dijo Lesbia Maldonado, una de las afectadas por el sismo en la ciudad de San Pedro Sacatepéquez, del departamento de San Marcos, el más golpeado por el fenómeno natural.

Más de 2,000 soldados, un millar de socorristas y una incalculable cantidad de pobladores participaron ayer en los trabajos de rescate y limpieza de escombros en el más de centenar de comunidades de San Marcos, Quetzaltenango, Quiché, Sololá, Retalhuleu.
En los departamentos de San Marcos, Quetzaltenango, Quiché y Huehuetenango fue declarado el “estado de calamidad” por presidente guatemalteco, Otto Pérez Molina, a fin de atender de una forma más rápida la emergencia causada por el terremoto.

El presidente dijo que las personas que fueron damnificadas por el terremoto “no están solas”, y aseguró que su Gobierno colaborará en la reconstrucción de las comunidades afectadas.
Según el recuento parcial dado a conocer por las autoridades, el sismo de magnitud 7.2 en la escala abierta de Richter, hasta el momento se ha cobrado la vida de 52 personas, dejó al menos 200 heridos y 22 desaparecidos.

Unas 5,251 de personas perdieron sus pertenencias por completo, otras 1.2 millones fueron afectadas, y seis millones, el 45% de la población total del país, están en riesgo si se repite un evento sísmico.
En la aldea El Recreo, en las afueras de la ciudad de San Marcos, una brigada de soldados, socorristas y vecinos han logrado rescatar los cadáveres de dos de los tres hombres que quedaron soterrados en una arenera.

Adriana Ramírez, una anciana indígena, esposa de uno de los rescatados, fue atendida en el lugar por socorristas, tras sufrir una crisis nerviosa al ver cómo los soldados sacaban de entre toneladas de arena el cuerpo de Cruz Benedicto de León, su esposo de 70 años.
Además de su esposo, la anciana también perdió a sus dos hijos, de 22 y 28 años, quienes trabajaban en la arenera en el momento del terremoto.
Casi al mismo tiempo, en la plaza central del municipio de San Cristóbal Cucho, los vecinos trataban de consolar a Juan Vásquez, un joven de 17 años, quien perdió el miércoles a los 10 miembros de su familia.
Los ataúdes de sus padres y ocho hermanos, que murieron bajo los escombros de la humilde vivienda que les cayó encima por el movimiento telúrico, serán inhumados, y aunque Juan cuenta con el apoyo de los vecinos de su comunidad, no sabe qué será de su vida ahora que ha quedado solo en el mundo.