El Gobierno de Venezuela y líderes de la oposición cumplieron una nueva jornada de manifestaciones y declaraciones sobre el diálogo, aún sin fecha, previsto entre ellos ante un testigo internacional, que sería el Vaticano.
La primera manifestación estuvo a cargo de Ramón Guillermo Aveledo, secretario ejecutivo de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), que agrupa a la mayoría de partidos de la oposición, quien agradeció el ofrecimiento del Vaticano de participar en ese diálogo.
El ofrecimiento del Vaticano es otra muestra de S.S. Francisco, de afecto por Venezuela. Se agradece, dijo Aveledo en alusión a la disposición del secretario de Estado de la Santa Sede, el cardenal italiano Pietro Parolin, exnuncio apostólico en Caracas, de ser ese testigo internacional del cara-cara anunciado.
El diálogo pretende zanjar una crisis política y económica que en su peor cara registra desde el 12 de febrero el levantamiento de barricadas en varias ciudades, alrededor de las cuales han muerto desde ese día 39 opositores, oficialistas, policías y también algunas víctimas inocentes de una suerte de fuego cruzado.
El agradecimiento de la MUD se produjo tres días después de que el presidente venezolano, Nicolás Maduro, diera su visto bueno al diálogo, en atención a lo recomendado por la comisión de cancilleres de los países de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) que visitó el país la semana pasada.
La misión de la Unasur, invitada por Maduro a Venezuela, se reunió por separado con ambas fuerzas políticas enfrentadas, y también con representantes de sectores eclesiásticos, empresariales y otros.
Más que un testigo internacional se requiere de un notario público para que la oposición cumpla con lo que se llegue a acordar, manifestó Maduro, tras sostener que en realidad sus detractores no quieren dialogar, porque no quieren la paz.
El ministro venezolano de Exteriores, Elías Jaua, hizo una diferencia entre los radicales y la oposición que se presentó ante la Unasur como democrática, dijo en alusión a los dirigentes de la MUD.
Como tal, la MUD se comprometió con los cancilleres de la Unasur a (llevar a cabo varias acciones), como deponer la violencia y sentarse a hablar con el presidente, dijo Jaua a periodistas.