Con las miradas puestas en su candidatura, John Kerry mejoró la percepción pública sobre su personalidad, sin conseguir avances significativos.
Ahora, la atención pasa al presidente George W. Bush, y los obstáculos para su reelección. La guerra en Irak, la economía, el rumbo del país, que muchos creen equivocado.
Bush es considerado el más fuerte, pero Kerry es visto como más honesto.