Nueve de los afectados corresponden a San Salvador y el caso más grave es el de un niño de tres años a quien se le amputaron cuatro dedos de la mano izquierda, dañados por la explosión de un petardo de alto poder, dijo el director de Protección Civil, Jorge Meléndez.
Algunos niños quemados fueron atendidos de manera ambulatoria, pero otros continúan hospitalizados, añadió el funcionario en una rueda de prensa.
Además de los nueve casos registrados en la capital salvadoreña, hubo otros cinco en La Libertad y uno en La Paz, ambos departamentos en la zona central, y otro en Santa Ana (oeste), precisó.
Meléndez lamentó que, de los 16 menores afectados, 15 no eran supervisados por sus padres u otro adulto al momento de hacer estallar los petardos.
Recordó que en 2010 se registraron nueve menores con quemaduras por petardos y adelantó que se estudia la posibilidad de promover una legislación para sancionar a los adultos que permitan que los niños manipulen artefactos de pólvora y a los comerciantes que se los vendan.