Alan García, presidente de Perú, concretó hoy la primera remodelación importante en su gabinete desde que asumió la jefatura de Estado, el 28 de julio de 2006, con cambios en seis carteras, entre ellas una polémica designación en el despacho de Justicia.
Dentro de los nuevos ministros están la abogada Rosario Fernández, quien reemplaza en Justicia a María Zavala, y Antero Flores-Aráoz, quien ocupa la cartera de Defensa para que Allan Wagner asuma la representación de Perú en la demanda por los límites marítimos que entablará contra Chile ante la Corte Internacional de La Haya.
El ministerio de Vivienda y Construcción fue asumido por el economista Enrique Cornejo, miembro del gobernante Partido Aprista, en reemplazo de su correligionario Hernán Garrido-Lecca, quien pasó a ser titular de Salud.
Además, el abogado laboralista Mario Pasco fue nombrado titular de la cartera de Trabajo, que dejó Susana Pinilla para dirigir el Ministerio de la Mujer y Promoción Social.
García señaló que durante la ceremonia celebrada en el Palacio de Gobierno de Lima, que los cambios son "una ocasión para hacer una reafirmación de los objetivos que el Gobierno se propone, fiel a sus definiciones ideológicas y programáticas".
El mandatario peruano destacó el buen desempeño económico de su país, insistió en su compromiso para mejorar la distribución de la riqueza y se congratuló por la ratificación del Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos.
Acotó que ese acuerdo comercial servirá para "fortalecer tanto la defensa de los derechos laborales cuanto la defensa del medioambiente", toda vez que prometió "la creación de un Ministerio del Medioambiente", aunque no precisó fechas.
El analista Santiago Pedraglio comentó que el remozado gabinete "mantiene el esquema de alianzas del Apra (partido gobernante) con figuras de la derecha, que es un esquema que el presidente García ha adoptado desde el comienzo".
Los nuevos aires en el Ejecutivo han desatado, sin embargo, una polémica por la designación de Fernández en el Ministerio de Justicia, quien tendrá que afrontar durante su gestión el proceso al ex presidente peruano Alberto Fujimori (1990-2000) por dos delitos de violaciones a los derechos humanos y cinco de corrupción.
Fernández fue hasta hace poco abogada del empresario Ernesto Schutz, ex directivo de la cadena Panamericana Televisión y prófugo de la justicia, que le procesa por haber recibido unos diez millones de dólares de manos de Vladimiro Montesinos a cambio de apoyar al régimen de Fujimori.
Al respecto, Luis Solari, ex primer ministro de Alejandro Toledo (2001-2006), manifestó a la emisora CPN que la presencia de Fernández puede traer repercusiones negativas.
En esa línea se pronunció Beatriz Mejía, abogada del administrador judicial de Panamericana, Genaro Delgado Parker, quien advirtió, en declaraciones a CPN, que la decisión confirmaría los supuestos acuerdos "bajo la mesa" entre el fujimorismo y el actual Gobierno.
Esta opción fue rechazada por la legisladora Keiko Fujimori, hija del procesado ex presidente, quien aseguró a los periodistas que no conoce a Fernández.
Pedraglio explicó, por su parte, que si bien "pueden haber interpretaciones diversas" respecto al papel de la nueva ministra, "el protagonismo central en el juicio a Fujimori lo tiene el Poder Judicial y en particular la Sala que está a cargo del juicio".
El sociólogo y periodista remarcó que el Ministro del Interior, Luis Alva Castro, debió dejar el cargo, ya que fue el más criticado en los sondeos de opinión por la fallida y controvertida compra de patrulleros y pertrechos para la policía.
También cuestionó los criterios para justificar el "enroque" del economista Garrido-Lecca del portafolio de Vivienda a Salud y destacó que con la salida de Pinilla del Ministerio de Trabajo se da una "señal de flexibilizar más la legislación laboral con la presencia de Mario Pasco".