Un alcalde, el guardaespaldas y el chófer murieron hoy asesinados en una emboscada tendida en la isla de Basilan, a unos 930 kilómetros al sur de Manila, en lo que parece una crimen político, según la Policía.
"Estamos investigando, pero todo apunta a que la raíz del asesinato del alcalde es una guerra de clanes", indicó el director de la Policía regional, el superintendente Bensali Jabarani, según la televisión GMA.
El vehículo del alcalde de la población de Albarkah, Karam Jakilan, fue acribillado en un tramo de la carretera entre las aldeas de Kabangalan y Badja, sobre las 16.00 hora local (08.00 GMT), según fuentes policiales.
Jakilan era un conocido aliado del parlamentario Wahab Akbar, quien perdió la vida en un atentado explosivo en noviembre de 2007.
Las muertes de gobernantes locales por luchas de poder o por rencillas entre familias poderosas son habituales en Filipinas.