Neto Bran, el alcalde del municipio guatemalteco de Mixco que ha desafiado públicamente a los pandilleros extorsionistas, instaló su oficina en pleno mercado popular para repeler las amenazas contra los comerciantes, tarea que emprendió con un arma en su cinturón.
"Traje mi computadora y mi trabajo (...). No es necesario estar en la (sede de la) municipalidad para trabajar", declaró el regidor del municipio capitalino, que asumió el puesto el pasado 14 de enero tras vencer en las elecciones generales del 6 de septiembre con una candidatura postulada por el opositor Movimiento Reformador.
La Municipalidad de Mixco informó del traslado del edil en su cuenta de Twitter, donde compartió imágenes de Bran con una pistola enfundada en su cinturón y hablando con los comerciantes.
El alcalde envió un mensaje "claro" y tajante a los pandilleros: "Si un extorsionista quiere venir a extorsionar va a tener que venir a tratar directamente conmigo y con la autoridad (...). No estamos dispuestos a ceder nuestro municipio ni tampoco a ceder el mercado".
Tras esta situación, el alcalde instaló este martes una improvisada oficina en el mercado "De la Divina Providencia" de la zona 1 de Mixco y dijo que el objetivo es que sus vecinos "se sientan seguros" y que se puedan localizar pronto "a los que están detrás de las extorsiones".
"No vamos a pagar ni un solo centavo. Hoy van a ser 20 quetzales ($2.6)" y luego la cantidad va a ir creciendo: "Eso lo que va a dar es que vamos a trabajar para los extorsionistas", sostuvo.
Con un tasa creciente de 53 víctimas por cada 100,000 habitantes, las extorsiones se han convertido en una de las grandes amenazas que turba la vida y los negocios de los guatemaltecos.
La tasa de 53 delitos de extorsiones por cada 100,000 habitantes, de 2014, es superior a la de los últimos años y se acerca cada vez más a los preocupantes datos de 2010 y 2011.