Durante la existencia del Muro, que fue de casi 40 años, muchas personas intentaron cruzar las fronteras por estar en desacuerdo con el régimen que les había sido impuesto. Los ciudadanos intentaron escapar de muchos modos: a través de túneles o saltando el muro desde ventanas cercanas. Algunos lograron salir, otros fueron encarcelados o murieron en el intento.
Desde 1961 se produjeron 193 muertos en el Muro y el último cayó en febrero de 1989 como consecuencia de la aplicación de instrucciones precisas dadas por las autoridades orientales.
Fue en la década de los 80, cuando a Unión Soviética expresó al mundo el comienzo de sus reformas al régimen socialista, con el canciller soviético Mijail Gorvachov. Ese fue el inicio de una ola de protestas, de movimientos sociales que acabaron por transformar el bloque socialista, hasta casi desaparecerlo.
En 1989, bajo la presión del mundo, el gobierno aceptó la apertura de fronteras y el derrumbamiento del Muro. Después de varias décadas muchas personas volvieron a ver a su familia, y pudieron por fin, salir de un país que les cerraba la libertad de tránsito.
En ese mismo año se tomó una decisión importante, el soviético secretario general y jefe de Estado Gorbachov confirmó en una "Declaración Común", firmada junto con el Gobierno Federal, el derecho de todos los estados a "elegir libremente su sistema político y social".
El estado de división política finalizó el 3 de octubre de 1990 cuando la República Democrática Alemana se incorporó a la República Federal dejando así de existir cuatro décadas después de su fundación. Al fin se había logrado unir a las dos Alemania.
Tras la reunificación Berlín volvió a asumir la capitalidad de Alemania en 1990. El 21 de junio de 1991 el Bundestag (Parlamento de diputados) decidió el traslado del Parlamento y gobierno de Bonn a Berlín. Hamburgo, la "puerta al mundo" de Alemania, no sólo está caracterizada por su gran puerto. En medio de la ciudad se encuentra un gran lago, el Alster. Haga un paseo con uno de los muchos barcos que navegan por él, y tendrá la más hermosa panorámica sobre el centro comercial rodeado por altos campanarios.
La capital Berlín, la mayor ciudad de Alemania le recibe con ambiente internacional con su gran avenida "Kurfurstendamm" y su espléndido e histórico paseo "Unter den Linden", con museos mundialmente conocidos, con sus edificios de tiempos de los reyes prusianos y su amplia oferta cultural en óperas, teatros, salas de conciertos y galerías.
Dresde es la capital de Sajonia aún conserva el brillo de la época barroca, cuando fue una de las más hermosas ciudades residenciales de Europa. La iglesia "Hofkirche" y el "Zwinger" pertenecen a las más importante construcciones barrocas de Alemania. La Galería de Pinturas y la "Bóveda Verde" gozan de fama mundial.
Munich se presenta como metrópoli del sur, alegre y vivaz, con magníficos edificios de tiempos de los reyes de Baviera, con un selecto programa cultural, famosos museos y como centro de la alegría de vivir de Baviera.
Francfor es la metrópoli comercial y bancaria y posee el mayor aeropuerto de Alemania. Se caracteriza por modernos rascacielos.ppp Dresde sigue siendo sin duda una de las ciudades residenciales más hermosas de Europa.ppp Berlín, capital de Alemania, es una ciudad moderna donde habitan millones de personas. En la República alemana hallará testimonios de más de 2,000 años de historia.
Desde sus inicios fue un estado federal, el desarrollo hacia un estado nacional centralizado nunca dio resultado, tal como sucedió en otros países vecinos.
Al principio sólo hubo pueblos germánicos separados, después llegaron los romanos, que habitaron las partes del sur y oeste alemán.
Luego de la caída del imperio romano y la etapa intermedia del reino de los Carolingios surgió el "Imperio Sacro Romano de la Nación Germánica", hace unos 1,000 años.
Este Imperio que cada vez se debilitó más, desapareció en 1806 como consecuencia de la Revolución Francesa.
La reorganización en el siglo XIX llevó a la tardía unificación nacional y en 1871 los 25 estados alemanes conformaron el Imperio Alemán bajo el mando de Prusia.
En 1918 junto al final de la I Guerra Mundial, también llegó el fin de la monarquía.
Al terminar la II Guerra Mundial el país se dividió en este y oeste, quedando constituida la República Federal de Alemania con 11 estados federales y en la parte oriental surgía la República Democrática de Alemania, con cinco estados.
No fue hasta 1990 cuando se unieron, quedando formada la República Federal por 16 estados.
En los estados que antes pertenecieron al oeste se hallan infraestructuras y sitios que satisfacen las mayores exigencias; mientras que los que pertenecieron al este se encuentran en vías de desarrollo.
Por su rendimiento económico global Alemania ocupa la tercera posición entre los principales naciones industrializadas.
Respecto a las cifras del comercio exterior, este país europeo se coloca en segunda posición.
Para los inversores extranjeros Alemania sigue siendo una localización atractiva, dotada de una excelente infraestructura y de mano de obra altamente cualificada y motivada.
Alemania es uno de los países industrializados con mayor índice exportador.
La tercera parte de la facturación empresarial corresponde a la actividad exportadora y casi uno de cada cuatro puestos de trabajo depende del comercio exterior. Educación
La Constitución alemana otorga el derecho al libre desarrollo de la personalidad y a elegir libremente la escuela, el puesto de aprendizaje así como la profesión según los intereses y capacidades de la persona.
Como es un país industrial con pocas materias primas, la República Federal necesita a sus técnicos y profesionales cualificados. Es uno de los motivos por los que se invierte una cifra alta en el sistema educativo.
El presupuesto para el año 2004 preveía más de 500 millones de euros para educación e investigación, 6% más que el año pasado.