
En los últimos meses se ha registrado una fuerte actividad volcánica en América Latina, lo que ha llevado a las autoridades a decretar alertas en al menos seis países de la región.
Se trata de los volcanes Copahue en Chile, Popocatépetl en México, el Turrialba y Poás en Costa Rica, el Nevado del Ruiz en Colombia y Tungurahua en Ecuador.
La actividad de cada uno de estos volcanes obedece a situaciones diferentes como la emisión de gases, columnas eruptivas y efusión de lava, aseguró el geólogo Arkin Tapia.
El también jefe de la Red Sismológica del Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá explicó además que ninguno de estos volcanes guardan relación entre sí.
La situación más compleja la vivió Chile semanas atrás, cuando el volcán Copahue amenazaba con hacer erupción. El Gobierno decretó la alerta roja y unas 2,440 personas fueron evacuadas.
En diciembre de 2012, este mismo volcán lanzó cenizas y se escucharon estruendosos ruidos.
La situación se extendió por una semana y luego la vida de los residentes en las comunidades de Caviahue y Copahue regresó a la normalidad.
Mientras, en México el Popocatépetl registra exhalaciones diarias de baja a moderada intensidad, las cuales están acompañadas por la emisión de vapor de agua, gas y en ocasiones ceniza.
Por ello, las autoridades mantienen la alerta amarilla y se realiza un monitoreo las 24 horas del día.
La última erupción violenta del Popocatépetl se registró del 18 al 19 diciembre de 2000. El 25 de diciembre de 2005 se produjo en el cráter del volcán una nueva explosión, que provocó una columna de humo y cenizas de 3 kilómetros de altura y la expulsión de lava.
Alarma
En mayo, el volcán Turrialba, en Costa Rica, realizó una expulsión de ceniza que alcanzó los dos kilómetros de altura y cayó en pueblos cercanos y en comunidades ubicadas hasta unos 25 kilómetros al oeste del volcán.
Desde el 2010 se mantiene con actividad constante, principalmente expulsando gases y vapor.
Entre tanto, en Colombia se activó la alerta amarilla para el volcán Nevado del Ruiz, tras presentarse una señal sísmica asociada con una emisión de ceniza.
Este volcán ocasionó la tragedia natural más devastadora de Colombia, cuando en 1985 su actividad causó la fundición de cerca del 10% del glaciar, que convertido en agua arrasó, con varias poblaciones a su paso, y mató a cerca de 23,000 personas.
En Ecuador, la actividad del volcán Tungurahua se mantiene moderada, pese a que continúan las explosiones y constantes bocanadas de gases y ceniza.
El proceso eruptivo del Tungurahua se ha mantenido desde 1999 y se caracteriza por intercalar periodos de fuerte actividad con otros de relativa quietud.
Países como Brasil, Honduras y El Salvador no tienen que preocuparse por esta situación, ya que no tienen volcanes activos.
Realidad local
En Panamá hay tres volcanes que son considerados como activos, estos son el Barú, La Yeguada y El Valle.
Sin embargo, es el Barú el que tiene mayor posibilidad de entrar en actividad eruptiva, debido a que es el que ha tenido una mayor frecuencia en los últimos 2000 años, con cuatro erupciones.