Algunos legisladores del partido demócrata se han declarado contrarios a la propuesta del presidente de EE.UU., Barack Obama, de enviar más tropas a Afganistán.
Un día después de que el secretario de Defensa de EE.UU., Robert Gates, explicara ante el Congreso las líneas generales en materia de Defensa y de Seguridad de la nueva administración, el diario The Hill publicó las declaraciones de varios congresistas críticos de la nueva estrategia centrada en Afganistán.
"La idea que tenemos de duplicar las tropas no es la respuesta", indicó el representante demócrata James McGovern, de Massachusetts, quien se ha opuesto a la guerra de Irak.
"Mi posición ha sido siempre la de que tenemos que hacerlo bien en Irak y retirarnos. En Afganistán, conseguir nuestro objetivo es algo más que doblar las tropas", señaló.
A su vez, la representante demócrata Lynn Woolsey, de California, dijo que el envío de más soldados "no es una solución para Afganistán".
El general David D. McKiernan, jefe de las tropas de la OTAN en Afganistán, ha solicitado al menos 20.000 soldados más para ese país, donde EE.UU. tiene actualmente destinados 34.000 militares.
En su comparecencia ante el Congreso, Gates se refirió al interés de Obama de centrar la atención en Afganistán y anunció el envío de tres nuevas brigadas, dos en primavera y otra en verano, con entre 3.500 y 5.000 hombres cada una.
Pero Obama tendrá que hacer frente a las primeras voces contrarias a su decisión y que rechazan que la guerra de Afganistán sea la clave para acabar con el terrorismo internacional.
La página web Get Afganistan Right ha comenzado una campaña de concienciación y oposición al envío de más tropas al país.
"Nos oponemos a una escalada militar en Afganistán y apoyamos soluciones no militares del conflicto", dicen en su sitio, en el que animan a sus lectores a que se involucren en esta campaña.
En los editoriales de los diarios también se puede ver el malestar de algunos demócratas, como el ex senador George McGovern, icono del liberalismo estadounidense, que recientemente pidió al presidente Obama desde su columna en el Washington Post que no tratara de presentar Afganistán como "la guerra buena".
"Enviar nuestras tropas de Irak a Afganistán sería un como pasar la sartén de un fuego a otro", señaló McGovern, quien dijo que "hay motivos para creer que algunos" de los comandantes militares de EE.UU. "comparten en privado esta opinión".
"Y lo mismo ocurre con una amplia y creciente porción de su partido y sus partidarios", añadió.
Según un informe publicado hoy por el Centro de Investigaciones Pew, el 31% de los estadounidenses cree que se está "perdiendo terreno" en Afganistán y el 42% considera que la situación está igual que cuando EE.UU. comenzó la "Operación Libertad Duradera", con el fin de destruir las bases de Al Qaeda y el régimen talibán, tras los atentados del 11-S.
Solo uno de cada cinco ciudadanos consultados considera que se están haciendo progresos.
Los republicanos son más optimistas sobre la situación en Irak que en Afganistán. El 37% considera que EE.UU. ha hecho algún progreso en Afganistán, mientras el 62% estima que ha mejorado la situación en Irak.
En cuanto a los demócratas, ven con pesimismo ambas guerras, ya que el solo el 16% cree que ha habido algún progreso en la guerra de Irak y el 10% considera que hay avance en Afganistán.