Los cada vez más ansiosos aliados de Estados Unidos están instando al presidente, George W. Bush a no lanzar una pronta acción militar para derrocar al gobernante iraquí, Sadam Hussein.
Las advertencias de aliados clave de Europa y el Oriente Medio con la excepción de Gran Bretaña se producen en medio de señales de un duro debate dentro del gobierno de Bush sobre las opciones militares para derrocar a Hussein, a quien Washington acusa de desarrollar armas de exterminio masivo.
Los líderes de Francia y Alemania advirtieron el martes que no podrían respaldar un ataque estadounidense contra Irak que posee la segunda mayor reserva petrolera del mundo sin un mandato de las Naciones Unidas, que funcionarios estadounidenses y británicos argumentan no es legalmente necesario.
"Un ataque sólo sería justificado si el Consejo de Seguridad de la ONU aprueba un mandato. Esa es la posición de Alemania y Francia", dijo el presidente francés, Jacques Chirac, en una conferencia de prensa conjunta tras sostener conversaciones con el canciller alemán, Gerhard Schroeder.
Los diplomáticos dicen que ambos países han enviado señales fuertes en privado de que para Europa es más urgente resolver el candente conflicto palestino-israelí, que atacar a Irak, que consideran un problema contenido por el momento.
222 El ambiente político ahora es muy distinto al que vivió la administración de George Bush padre, porque ni el mundo árabe, la UE, ni la OTAN se han pronunciado públicamente a favor de otra guerra en el Golfo.
El primer ministro turco, Bulent Ecevit, cuyo país sería una base vital para cualquier ataque estadounidense a Irak, dijo ayer miércoles que estaba tratando de disuadir a Washington de lanzar una operación militar.
Por su parte, el Senado comenzó ayer a analizar las opciones, incluso la militar, para resolver el "problema" de Irak y derrocar a Hussein, al que EU tiene en la mirilla por su presunta capacidad para producir armas químicas, biológicas y nucleares.
Durante una audiencia del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, expertos en Oriente Medio y armamentos reiteraron que, de no ser frenado, el Gobierno iraquí podría elaborar armas nucleares para 2005 y agravar la inestabilidad política.
EU, que ve con preocupación las actividades de Irak en los últimos cuatro años desde la expulsión de los inspectores de desarme de la ONU, sondea a la opinión pública en busca de apoyo a una posible intervención militar a gran escala para conseguir lo que no ha logrado tras 11 años de sanciones.