"Estamos en la implementación de la Ley de Justicia y Paz, aplicable a todos los grupos terroristas", afirmó el presidente colombiano. "En comparación con leyes anteriores de Colombia y otras de procesos en diversos países, eleva la exigencia en materia de justicia y de reparación a la víctimas", aseguró.
"Necesitamos el apoyo del mundo a nuestros planes de reinserción", subrayó. "¿Qué mayor contribución a la paz que el abandono definitivo de la ilegalidad?", preguntó.
"Para ello, requerimos brindar nuevas oportunidades de rehabilitación e integración social", añadió Uribe.
Jean Arnault, representante especial del secretario general de la ONU para Afganistán, admitió que ha habido "muchos problemas", pero recalcó el carácter "histórico" de la cita de hoy.
"La señal que están enviando los afganos es inequívoca: no van a permitir que la seguridad u otros asuntos de poca importancia se entrometan en darles el derecho a votar", dijo Arnault en declaraciones a los periodistas en Kabul.
Arnault aseguró que "confiamos en que los extremistas fracasarán a la hora de interrumpir y retrasar estas elecciones".
Hay 6, 100 centros electorales donde se esperan repartir cerca de 26, 000 urnas en todo el país.
Los organismos internacionales presentes en Afganistán esperan que la participación en estas elecciones sea superior al 70%, aunque ese porcentaje sólo se refiere a los 12.5 millones de afganos registrados para votar.