L a esperanza de vida en Panamá se encuentra al mismo nivel de los países desarrollados de América del Norte y del Sur con un tope de 76 años, según revela un informe del Ministerio de Salud (MINSA) y datos estadísticos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
En América, Panamá sólo es superado por Costa Rica que tiene una esperanza de vida de 79 años, Chile y Cuba con 78, mientras que Guayana presenta el nivel de esperanza de vida más bajo con sólo 60 años.
De acuerdo con el documento, para el año 2050 se espera que la población panameña se haya envejecido, cuando las personas de más de 65 años se constituyan en el 18% del total de los ciudadanos.
El informe estadístico sobre la Salud de la OMS, que fue presentado en Ginebra y con datos del 2007, señala que la esperanza de vida de las personas en el continente americano es de 76 años.
Las mujeres viven más.
Dividido por sexos, las mujeres de América viven 78 años y los hombres, 73, y tras ellos, están las personas de Europa y del Pacífico Occidental, con una media de 74 años.
Por géneros, las mujeres europeas viven hasta los 78 y las del Pacífico hasta los 77. En tanto, sus congéneres viven hasta los 70 en Europa y hasta los 72 en el Pacífico. La media en la región de Asia Sudoriental es de 65 años de vida; de 64 en el Mediterráneo Oriental; y de 52 en África.
Mortalidad infantil.
Por otra parte, según los especialistas de la OMS, Latinoamérica ha hecho bastantes progresos en el ámbito de la mortalidad infantil.
"Latinoamérica tiene un ratio de 19 muertes de niños menores de 5 años por cada 1.000 nacidos vivos, es un gran progreso. Claro que hay países que aún están muy por detrás, pero creo que la región en su conjunto va en la dirección correcta", aseguró Carla Abou-Zahr, coordinadora del Departamento de Estadísticas de la OMS.
En este aspecto, las estadísticas en Panamá indican que la mortalidad infantil ha mantenido un descenso sostenido, principalmente en lo referente a enfermedades infectocontagiosas y prevenibles. A pesar de ello, las iniquidades socioeconómicas, que se reflejan en la distribución de las tasas de mortalidad infantil, en las áreas indígenas, se presentan por encima de la media nacional.
En el grupo de 2 a 4 años de edad, las principales causas de muerte se relacionan con infecciones de la vías respiratorias y gastrointestinales. En contraposición con las áreas urbanas; en las regiones indígenas, la mitad de las muertes en menores de cinco años ocurre entre el primero y quinto año de edad, causadas por enfermedades infecciosas gastrointestinales y de las vías respiratorias.
La provincia con el índice más alto de mortalidad infantil es Bocas del Toro con un 37.1%, seguida de la comarca Emberá con 34.6%, la comarca Ngöbe Buglé con un 22.4% y Darién con 18.9%.
Cuba, con un ratio de 6 defunciones por cada 1.000 nacidos, es el país con mejores resultados, seguido de Chile, 9; y Costa Rica, 11. Los peores indicadores los tienen Guatemala y Bolivia, 57 y Haití con 76.