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Amplias expectativas por el proceso de paz en Colombia

Actualmente, en la mesa se debate sobre el tema de las drogas ilícitas en el país suramericano que presuntamente ha financiado a la guerrilla.Representantes del Gobierno colombiano y las Fuerzas Revolucionarias de Colombia retomarán el 13 de enero las conversaciones de paz.


Melitza E. Solano C./Agencias Internacionales (melitza.solano@epasa.com) / PANAMA AMERICA

Desde septiembre de 2012, cuando el Gobierno colombiano liderado por Juan Manuel Santos anunció el inicio de un diálogo para un proceso de paz, se abrió una nueva etapa en la historia del país que busca terminar de una vez por todos con el conflicto armado que ya ha dejado más de 220 mil muertos.

A lo largo de este año, el diálogo entre el Gobierno y la guerrilla, muchos son los escollos encontrados tanto en la mesa de conversaciones como en el frente de batalla.

Se han podido aprobar dos de los seis puntos establecidos como la hoja de ruta para alcanzar la tan anhelada paz para Colombia.

Uno de los puntos en que todas las partes están de acuerdo tiene que ver con el sector agropecuario, la guerrilla colombiana era la más interesada en que se avanzara en este punto, ya que la política agraria fue la causa de que surgieran.

Los negociadores tanto del gobierno de Santos como los de las Farc precisan que se busca una reforma que acabe de una vez por todas con el aparamiento de tierras, el latifundismo improductivo y que se provea de una mejor calidad de producción a los campesinos.

Uno de los temas más delicados discutidos entre las partes en las últimas fechas tiene que ver con la participación política y el protagonismo que la guerrilla pueda tener de lograrse un acuerdo de paz.

 

Según el informe presentado por los grupos negociadores, se discutieron los espacios políticos y las garantías necesarias para las agrupaciones políticas y evitar así lo que le ocurrió a la Unión Patriótica, cuyos integrantes fueron exterminados por el narcoparamilitarismo y los que sobrevivieron optaron por salir del territorio colombiano.

El informe dado a conocer destaca que se logra una apertura democrática y un consenso en el marco del fin del conflicto.

Al llegar a un consenso en este punto, se profundiza y robustece la democracia colombiana, ampliando los derechos y garantías para el ejercicio de la oposición, al igual que espacios de participación política y ciudadana, con el objeto de promover el pluralismo, la inclusión política y la transparencia en los procesos electorales.

 

Quedó claro que de llegarse a un acuerdo definitivo de paz, esta resolución contempla cambios institucionales para facilitar la constitución de partidos políticos y el tránsito de organizaciones y movimientos sociales con vocación política para su constitución como partidos.

Además, se han tomado en cuenta una serie de condiciones para desarrollar una fase de transición en el caso de que las Farc quieran convertirse en un partido político legal, sin embargo, para que esto se haga realidad, es necesario que se debata sobre la dejación de armas y la reincorporación a la vida civil y política del grupo rebelde.

El acuerdo establece asimismo que “se convocará en un evento nacional a los voceros de partidos y movimientos políticos para integrar una comisión que defina los lineamientos del estatuto de garantías para los partidos que se declaren en oposición.

 

Esa comisión “facilitará la participación de voceros de organizaciones y movimientos sociales, expertos y académicos” con propuestas para crear un “Estatuto de la Oposición”, según el documento.

“En este acuerdo, se revive el viejo anhelo nacional de contar con un estatuto de la oposición”, destacó el exvicepresidente colombiano Humberto De la Calle.

Otro tema dentro de este mismo punto es la concesión de amnistías a guerrilleros condenados por la justicia colombiana y requeridos por las de otros países. Qué tanto y a quiénes se les devolverá su persona jurídica teniendo en cuenta la aplicación del marco para la paz y el artículo 122 de la Constitución Política vigente.

Para estas fechas ya inició la otra fase del diálogo en la cual se discutirá el tema que tiene que ver con las drogas ilícitas que, para el concepto de muchos, ha servido para financiar por años a la guerrilla.

Expertos manifiestan que la discusión de este tema no será fácil, debido a que el tema del narcotráfico incluye el papel manifiesto de Estados Unidos y el tratado de extradición que hasta la fecha ha logrado que varios guerrilleros hayan enfrentado la justicia estadounidense.

La solución de los cultivos ilícitos no pasa por ningún tipo de políticas punitivas o represivas, es un fenómeno que obedece a los desajustes sociales y al abandono de las regiones por el poder central.

Las perspectivas

Para los entendidos de la política colombiana, este diálogo puede avanzar y llegar a buen puerto si hay la voluntad de ambas partes y el apoyo del pueblo colombiano.

El anuncio del presidente Juan Manuel Santos de que aspira a la reelección, le da su propio ritmo a la mesa sin los apremios de la paz exprés. Aunque es menester que la izquierda entienda que llegó la hora de la unidad para enfrentar a la reelección de Santos y al candidato de la extrema derecha belicista y agresiva. La izquierda y los sectores democráticos son los que tienen en la mano la llave de la paz.

Por otra parte, no hay que dejar de lado un aspecto muy escencial que es un referéndum, o la puesta en marcha de una asamblea nacional constituyente, la cual podría refrendar los acuerdos o resolver los desacuerdos, y de esta manera todo tendrá sentido.

Bajo este concepto, es evidente que para finales de este año e inicios de 2015 habrá una serie de acuerdo parciales en la mitad de lo agendado hace un año, para luego llevarlo a foros con amplia participación ciudadana que son organizados por la Universidad Nacional y las Naciones Unidades.

Secuestros y liberaciones durante el proceso de paz

Desde octubre de 2012 a la fecha, los miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) han secuestrado a unas 23 personas, así lo ha dado a conocer en su informe la fundación País Libre.

De acuerdo con la organización social, el grupo armado violó en diversas oportunidades su compromiso de suspender la actividad de los secuestros.

Detalla, además, que los meses más intensos fueron entre enero y marzo de este año. Según el reporte, entre abril y septiembre de este año, mientras se desarrollaban los diálogos de paz en La Habana, ese grupo guerrillero retuvo a ocho personas, las cuales se suman a otras 15 secuestradas seis meses antes.

El jefe del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) en Colombia, Jordi Raich, informó recientemente que durante el 2013, ese organismo ha facilitado la liberación de 22 personas, seis de las cuales fueron entregadas por las Farc.

Explicó que las 16 personas restantes que recibió el CICR, entre las que se encontraban civiles, soldados, policías y extranjeros, estaban en poder del Ejército de Liberación Nacional (ELN), la segunda guerrilla del país después de las Farc.

Sondeo del proceso

El proceso de paz colombiano recibe un mayor apoyo entre las clases más altas de la sociedad, que abogan en un 79% por su continuidad, mientras que entre las más humildes el respaldo es del 60%, según una encuesta.

El sondeo “Colombia Opina”, encargado por diversos medios locales, muestra que un 62% respalda que el presidente Juan Manuel Santos sea elegido en mayo próximo para el periodo presidencial 2014-2018 y que continúe con el diálogo de paz con las Farc, mientras que un 31% quiere, por el contrario, poner fin al proceso.

El diálogo fue iniciado en noviembre de 2012 por Santos, que buscará renovar su mandato en las elecciones de mayo próximo.

El porcentaje de partidarios del diálogo es del 79% en las clases más altas, del 64% en las medias y del 60% en las bajas, mientras que los contrarios son el 16%, el 28% y el 33%, respectivamente.

Esta tendencia se reproduce cuando el encuestado es preguntado por si se siente optimista o pesimista de que las negociaciones lleven a la firma de un acuerdo de paz y la desmovilización de la guerrilla.

Los más optimistas vuelven a ser los ciudadanos con mayores ingresos, que creen en un 49% que los diálogos van a llegar a buen puerto, el mismo porcentaje que cree que van a fracasar.

Entre los estratos medios, los optimistas se sitúan en el 40% y los pesimistas en el 56%, mientras que en las capas más humildes el 37% de los encuestados cree que el Gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) firmarán un acuerdo de paz y el 56% opina lo contrario.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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