Ala anciana argentina Eva Paole, que cobra una jubilación por debajo de la línea de la pobreza y hace pocos días comprobó que es hija de un millonario. Ahora la Justicia le pide una garantía de 200,000 pesos, unos 62,900 dólares para recibir su herencia.
"De dónde voy a sacar yo esa cantidad de dinero?", dijo la mujer de 68 años de edad, que cobra una jubilación de 750 pesos, unos 235 dólares mensuales.
Con esa cantidad, sólo llego a cubrir la cesta básica de alimentos y servicios, señaló Paole, mientras que el pasado día 15 corroboró por pruebas de ADN que es hija de un hacendado que dejó una fortuna de 40 millones de dólares.
Lucha judicial.
Tras comprobar su filiación con Rufino Otero, propietario de grandes extensiones de campo en la provincia de La Pampa, en el centro de Argentina, Paole pidió a la Justicia los bienes que dejó en herencia, que con los años pasaron a manos de la familia Sarasola.
Para inhibir esos bienes, la jueza del caso, Gabriela Pibotto, le exigió a Paole una caución real o garantía de 62,900 dólares, que la anciana, por su condición económica, no puede conseguir.
"Mis abogados me dijeron que no me haga problemas, que por último ellos se harían cargo de la garantía para que la jueza pueda así librar las medidas cautelares para que no se sigan vendiendo los bienes", manifestó Paole, que vive en la localidad de General Acha, tiene tres hijos varones, nueve nietos y, hasta antes de lograr el retiro, trabajaba como empleada doméstica.
"Tan contenta que estaba hace unos días con los resultados del ADN y ahora otro traspié. Pero voy a seguir adelante", aseguró la mujer, quien se enteró hace nueve años que podía ser fruto de una relación furtiva de su madre con Rufino Otero.
La mujer comenzó entonces un derrotero judicial, que terminó con pruebas genéticas que acabaron por determinar hace dos semanas que Eva Paole es en un 99,9% hija del hacendado fallecido en 1983.
El patrimonio de Otero constaba de 26 terrenos por un total de 50,037 hectáreas, una quincena de inmuebles y miles de cabezas de ganado.