"El secretario general está profundamente preocupado por la violación por parte de Israel del cese de las hostilidades decretado por la resolución 1701 del Consejo de Seguridad", precisa un comunicado oficial atribuido a un portavoz de Annan. Guerrilleros de la milicia islámica Hizbulá se enfrentaron ayer con comandos israelíes en el interior de Líbano, en un hecho en el que murió un militar y dos resultaron heridos.
Son las primeras bajas de Israel desde hace cinco días, cuando entró en efecto un alto al fuego negociado por las Naciones Unidas.
Hizbulá dijo que sus combatientes frustraron la incursión tras un enfrentamiento.
El ejército israelí informó que un soldado murió y dos fueron heridos en el tiroteo, uno de ellos de gravedad.
Testigos dijeron que misiles israelíes destruyeron un puente durante la incursión, y el primer ministro del Líbano, Fuad Siniora, calificó el operativo militar de "una flagrante violación"" del cese al fuego, que entró en vigencia el pasado lunes luego de 34 días de combates.
El ejército israelí dijo que el operativo tenía como propósito "evitar las actividades terroristas contra Israel, especialmente el contrabando de armas desde Irán y Siria hacia Hizbulá". Aseguró que el comando logró completar su misión. El primer ministro israelí Ehud Olmert defendió la incursión en una conversación telefónica con el secretario general de la ONU Kofi Annan, dijeron autoridades de Israel.
Luego de una reunión vespertina con el emisario de la ONU Terje Roed-Larsen, Murr afirmó que el enviado viajaba a Israel para discutir el asunto. El cese al fuego aprobado por las Naciones Unidas prevé la instalación de 15, 000 soldados libaneses junto con un mismo número de efectivos de paz del organismo mundial en el sur del Líbano.