El gobierno mexicano apartó del cargo de embajador permanente ante Naciones Unidas a Adolfo Aguilar Zínser, el diplomático que con más tenacidad se opuso a colaborar con EU durante la crisis de esa potencia en relación con Irak.
El canciller Luis Ernesto Derbez anunció que, tras consultar con el presidente Vicente Fox, se tomó "la decisión de que a partir del 1 de enero, una vez concluido el período del Consejo de Seguridad, será separado de su cargo el embajador Aguilar Zínser".
Aguilar Zínser expresó la semana pasada ante estudiantes de la Universidad Iberoamericana (UIB) que México era "el patio trasero" de EU y que no dejaría de serlo mientras existiera una actitud de sumisión hacia el vecino del norte.
La salida del diplomático, quien pertenecía al equipo del ex canciller Jorge Castañeda, se concretó después de que él explicara "las razones y las formas por las cuáles había hecho la declaración" ante los universitarios.
Numerosas personalidades de la política mexicana protestaron por sus palabras.
El propio presidente Fox, quien participaba en la Cumbre Iberoamericana celebrada en Santa Cruz (Bolivia), desacreditó al embajador al afirmar que la suya era "una opinión equivocada".
"Descalifico totalmente esa declaración; no corresponde a la realidad", declaró Fox a una cadena de televisión.
Poco antes del anuncio del relevo, Aguilar Zínser, acosado por la prensa e interrogado sobre su futuro, respondió: "pregúntenselo al Secretario de Relaciones Exteriores (Derbez)".
El diplomático jugó un papel fundamental este año en la ONU al convertirse en el estandarte de la diplomacia mexicana, que no respaldó a EU en sus planes para invadir Irak, algo que Washington consideró poco amistoso.
También se mostró contrario a que la ONU asumiera un papel activo en la reconstrucción de Irak al defender que esa labor correspondía a los gobiernos de los ejércitos ocupantes.
México se alineó con Chile y varios miembros del Consejo de Seguridad en contra de EU, que optó por el ataque unilateral a Irak, que fue secundado, entre otros, por los gobiernos del Reino Unido y España.