El presidente de la Autoridad Palestina Yasser Arafat acusó implícitamente ayer a Estados Unidos de apoyar los “crímenes” cometidos, según él, contra el pueblo palestino por Israel.
“Los invasores y colonos israelíes se equivocan al negar la existencia de nuestro pueblo. Gracias a la arrogancia de la fuerza, así como al apoyo ciego y la ayuda de ciertas potencias, han cometido todos los crímenes posibles contra nuestro pueblo, nuestras ciudades, nuestras casas, nuestros campos y nuestra infraestructura”, declaró Arafat en una conversación telefónica con los parlamentarios palestinos reunidos en Gaza.
Arafat, amenazado de expulsión, e incluso de eliminación física por Israel, afirmó que la causa palestina, de la que es símbolo, es más importante que su propia suerte.
“Actualmente la cuestión no es la vida de Arafat, amenazada por un gobierno israelí extremista, sino la vida de la patria, su independencia, su dignidad y la creación de nuestro Estado independiente con capital en Jerusalén”, aseguró Arafat desde su cuartel en Ramala, Cisjordania, donde se encuentra confinado por Israel desde diciembre del 2001.
El presidente de EU, George W. Bush y su secretario de Estado Colin Powell advirtieron el lunes que no habrá Estado palestino hasta que la dirección palestina no combata el terrorismo y se separe de Yasser Arafat.
Washington intenta desde hace meses marginalizar a Arafat, al que considera un “obstáculo para la paz”.
“Israel debe crear las condiciones para la creación de un Estado palestino que viva en paz”, declaró ayer, Bush ante la Asamblea General de la ONU.
“Israel debe trabajar para crear las condiciones que permitan la creación de un Estado palestino en paz”, declaró Bush, quien estimó además que el pueblo palestino había sido “traicionado” por sus dirigentes.
En Israel también, soldados israelíes mataron a un combatiente palestino del movimiento radical Yihad Islámica ayer de madrugada en territorio israelí, cerca de la Franja de Gaza, según la versión dada por un portavoz militar israelí y una fuente palestina.
“Los soldados detectaron una sombra sospechosa y abrieron fuego. Se trataba de un palestino armado que replicó”, indicó el portavoz castrense.
Según su versión, “el palestino se arrastraba en territorio israelí después de haber atravesado, a la altura de la colonia de Dugit, el cerco de seguridad que separa la Franja de Gaza de Israel”.
La Yihad Islámica reivindicó esta infiltración e indicó por los altavoces en el campamento de refugiados de Jabaliya, cerca de Gaza, que el palestino muerto era uno de sus hombres, Marwan Ahmed Al Najar.
Esta víctima eleva a 3,485 el número de personas muertas desde que comenzó la sublevación palestina contra la ocupación israelí (Intifada), a fines de septiembre de 2000, de los cuales 2,603 palestinos y 819 israelíes.