El Consejo de Seguridad aprobó ayer una resolución que autoriza la creación de una misión de la ONU en Irak durante 12 meses. Con la abstención de Siria, que presidente este mes el Consejo de Seguridad, la resolución presentada por EU y patrocinada por España, fue adoptada por 14 votos a favor.
La resolución da la bienvenida al gobierno iraquí como primer paso hacia la democracia y establece la creación de una misión de asistencia en Irak (UNAMI) que ayudará a la reconstrucción del país.
El embajador estadounidense, John Negroponte, señaló que la resolución "expresa el apoyo al Consejo de gobierno iraquí como un paso importante a un gobierno con plena representatividad.
Insistió que la resolución enviaba una señal clara a todos los opositores iraquíes a las fuerzas de ocupación de que "sus actuaciones van en contra de la opinión mundial"
Siria, a través de su embajador Mikhail Whebe, explicó que la abstención de su país ha sido en representación de todas las naciones árabes que se reunieron en El Cairo el pasado 5 de agosto.
"Para los países árabes, la necesidad primordial es acabar con la ocupación militar y trabajar de forma rápida para la formación de un gobierno nacional legitimado", destacó el embajador.
Añadió que solamente la propia población de Irak puede legitimar el Consejo de gobierno iraquí y no el Consejo de Seguridad, y que se debería crear un calendario para elegir un gobierno representativo y legitimado internacionalmente.
En el documento señala la necesidad de dar un mayor papel al organismo internacional al establecer un calendario para acabar con la ocupación militar y hacia la celebración de elecciones democráticas.
Alemania, Francia y Rusia también manifestaron la necesidad de dar un mayor papel a la ONU en la reconstrucción de Irak y tomar medidas más concretas hacia la convocatoria de elecciones.
Por otra parte, un soldado británico murió y otros dos resultaron heridos ayer cuando una bomba a un lado de una carretera alcanzó una ambulancia militar en la ciudad de Basora, al sur de Irak, informó un portavoz militar.
El ataque en Basora, donde hubo dos días de agitación entre la población musulmana chiíta el fin de semana, causó la primera baja británica violenta desde el 25 de junio, cuando seis soldados fueron muertos por una multitud armada encolerizada por registros domiciliarios en la localidad sureña de Majjar.
En tanto, más de 600 familias de militares desplegados en Irak lanzaron una campaña para el regreso de los soldados e hicieron duras críticas contra el presidente George W. Bush por sus razones para ir a la guerra y su manera considerada descarada de mencionar los riesgos que corren las tropas.