Los argentinos elegirán presidente el 2 de marzo del 2003, seis meses antes de lo previsto, en un intento por dominar la crisis económica que los azota desde hace años y que ha provocado la caída de cinco gobiernos. El presidente Eduardo Duhalde hizo el anuncio ayer en un mensaje televisado a la nación.
"He decidido que dentro de cuatro meses a partir de hoy los argentinos elijan en internas abiertas y democráticas sus candidatos a presidente y vicepresidente de la república y 120 días después todos decidiremos quién nos conducirá los próximos cuatro años"", dijo Duhalde.
Según el nuevo cronograma, las elecciones primarias abiertas -para que todos los partidos políticos elijan sus candidatos- se realizarían el 2 de noviembre.
Esta es la primera vez que se celebrarán internas partidarias abiertas y obligatorias.
Duhalde no dio detalles sobre cuándo se realizará la transferencia del poder al nuevo mandatario elegido pero un portavoz del gobierno indicó que se haría el 25 de mayo de 2003, una fecha patria argentina.
Duhalde indicó que tomó la decisión de adelantar los comicios después de lograr encarrilar las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional.
Me parece que es una actitud realista de Duhalde que ante no poder encaminar el problema económico y social resuelve adelantar las elecciones"", dijo a AP el analista político Rosendo Fraga, titular del Centro de Estudios Unión Para la Nueva Mayoría.
La semana pasada el gobierno de Duhalde perdió uno de los pocos bastiones que había logrado mantenerlo en el poder pese a la falta de apoyo de los ciudadanos y a las luchas intestinas de su partido, el peronismo.
Para diferenciarse de De la Rúa -quien renunció en medio de masivas protestas populares que llevaron a la muerte de 30 personas-Duhalde había destacado su capacidad para mantener en calma el escenario social.