Argentina consideró hoy que si los países desarrollados no se comprometen en la próxima Cumbre de Cambio Climático en Copenhague a desembolsar los fondos reclamados por países con menos recursos será "difícil" el cumplimiento de las metas para combatir el calentamiento global.
"Si no hay fondos para la adaptación y el fortalecimiento, las metas van a ser mucho más difíciles, porque habrá menos tecnologías, menos medios para hacer posible el fortalecimiento institucional público y privado", afirmó el secretario argentino de Ambiente, Homero Bibiloni.
El funcionario explicó a la agencia estatal Télam que "si no está el dinero en la mesa, la discusión inexorablemente se aplastará" durante la Cumbre que se celebrará en Copenhague a partir del próximo 7 de diciembre.
Bibiloni opinó que el reparto del dinero tiene que ejecutarse con "criterios diferenciados" ya que hay países insulares, por ejemplo, que "van a desaparecer" si avanza el calentamiento global, dijo.
El funcionario instó además a que Estados Unidos se comprometa de forma "muy fuerte" y acuerde "con sus socios desarrollados para desandar la deuda ambiental que en conjunto han creado".
En el informe que presentó durante las reuniones previas a la Cumbre, el Gobierno argentino indicó que los recursos provistos por países desarrollados "deben calcularse en base a un porcentaje del Producto Bruto Interior (PIB)", que puede oscilar entre 0,5 y 1 por ciento, según el escrito.
"Nosotros hemos planteado un adecuado balance entre adaptación y mitigación, pero como los desarrollados solo quieren hablar de mitigación, el monto total se traba", señaló Bibiloni.
Para el secretario, "los países desarrollados fueron muy rápidos, muy eficaces y contundentes para salvar bancos y empresas que financiaban con hipotecas, y no dudaron en poner trillones de dólares" durante la crisis global, pero aquí se habla "de salvar a la especie humana", alertó.
"Nosotros decimos que hay deuda ambiental porque unos crecieron y otros no, y están en mora. No cumplieron con el Protocolo" de Kioto, que está a punto de caducar, advirtió.
Los países en desarrollo que forman el G-77 no están, en principio, obligados por el Protocolo de Kioto a recortar emisiones, aunque en la Cumbre de Copenhague también se pedirá que lleven a cabo esfuerzos para combatir el cambio climático.