Arqueólogos alemanes exhumaron en el este del país una fosa común de tiempos de la Batalla de Lützen, uno de los combates más cruentos de la Guerra de los Treinta Años, y recuperaron los primeros restos humanos de 380 años de antigüedad.
“Contamos con al menos 75 muertos, enterrados muy cerca los unos de los otros y en varias capas”, señaló en Halle, en el estado federado de Sajonia-Anhalt, la arqueóloga Susanne Friedrich.
Sobre la base de fuentes históricas de los siglos XVII y XVIII, los científicos descubrieron en agosto de 2011 la fosa común, de un metro 10 de profundidad y una extensión de 6 por 7 metros.