Condados de Washington ignorarán peticiones de ICE
- Varios condados del estado de Washington se han sumado a un creciente número de jurisdicciones locales en Colorado y Oregón que dejarán de atender las peticiones de autoridades federales de inmigración de mantener detenidas a personas una vez que cumplan los requisitos para ser liberadas por los cargos que motivaron inicialmente su detención.
- Los condados de Walla Walla y Kitsap son algunos de los primeros de Washington en cambiar su política tras el fallo reciente de un tribunal de Oregón que determinó que tales peticiones de detención de la Policía de Inmigración y Aduanas (ICE) no son órdenes de cumplimiento obligatorio para las jurisdicciones locales y que los jefes policiales podrían ser objeto de acusaciones.
Un total de 27 activistas e inmigrantes, incluidos siete menores de edad, fueron arrestados tras interrumpir el tránsito en una intersección aledaña al Congreso estadounidense para pedir una reforma migratoria y el fin de las deportaciones.
La protesta fue el segundo acto de desobediencia civil realizado esta semana en la capital estadounidense por organizaciones propulsoras de una reforma migratoria y de detener inmediatamente las deportaciones, cuyo promedio diario se ubica en torno a las 1,100.

Los manifestantes corearon consignas, se tomaron de los brazos y se sentaron en el pavimento durante un torrencial aguacero hasta que la policía los rodeó, los esposó y los fue subiendo en camionetas. Un portavoz de la Policía del Congreso confirmó que los arrestos ascendieron a 27.
Elías González, de 15 años, dijo que decidió participar en la protesta porque perdió contacto con su padre desde que fue deportado a México hace ocho años y desde muy temprana edad debió ayudar a su madre en el cuidado de cinco hermanos menores.
“Perdí mi infancia porque tuve que ponerme a hacer cosas que mis amigos no hacían, como cuidar a mis hermanos”, dijo el estudiante de octavo año en Nevada. “Pero protesto no solo por mí, sino para que las deportaciones no sigan separando a otras familias”.
Su madre, Ivone Meneses, indicó que se dejó arrestar junto a su hijo mayor para tratar de evitar los daños financieros y emocionales que su familia sufrió a raíz de la deportación de su esposo, incluyendo el fin de su matrimonio.
“Mi nueva pareja también está sin papeles y me da mucho miedo que nos pase lo mismo”, agregó el ama de casa nacida hace 40 años en México y naturalizada estadounidense.
Sobre su decisión de someterse a los arrestos, Meneses dijo que “estamos dispuestos a asumir cualquier riesgo. Siempre vale la pena si es para detener las lágrimas de los niños que se quedan sin padres”.
El más joven de los arrestados fue Jorge Servín, de 11 años, quien atribuyó su decisión de participar a sus ganas de demostrar que los niños “podemos hacer cosas importantes”.