La huella macabra de una de las dictaduras latinoamericanas más cruentas en la década del 70 reapareció esta semana en Argentina con el arresto de 45 militares por crímenes de lesa humanidad para su eventual extradición a España.
El presidente Néstor Kirchner decidió el viernes reabrir la caja de Pandora de los años de violencia que vivió el país entre 1976 y 1983, al derogar un decreto que impedía que se juzgue a los militares en el extranjero.
Los arrestos de ex represores comenzaron el jueves. En la mañana de ayer estos siguieron desfilando ante el magistrado Rodolfo Canicoba Corral, quien les comunicó las razones de su captura.
La medida presidencial abre paso a un pedido del juez español, Baltasar Garzón, quien investiga delitos cometidos contra ciudadanos de su país durante la dictadura en Argentina, cuyos presuntos responsables no pueden ser juzgados en el país sudamericano debido a unas leyes de amnistía.
"Kirchner está dando un gran paso al declarar públicamente que el Gobierno va a cooperar con otras jurisdicciones fuera del país (...) Parece que Argentina está finalmente enfrentando a su pasado", dijo José Miguel Vivanco, Director Ejecutivo de la división americana de Human Rights Watch.
A poco de llegar al poder en mayo, Kirchner, quien fue detenido brevemente durante la llamada "Guerra Sucia", decapitó la cúpula del Ejército e instó a responsabilizarse por lo ocurrido en los "años de plomo", una gigantesca herida que dejó un saldo de entre 15,000 y 30,000 desaparecidos.
Actualmente se encuentran detenidos 41 militares y un civil. Dos de los que tenían orden de arresto fallecieron y los restantes aún no han sido encontrados, dijo Canicoba Corral.
El Gobierno negó que haya intranquilidad en las Fuerzas Armadas. Estas no han hecho declaraciones públicas.
Entre los arrestados está Alfredo Astiz, un ex marino apodado "El ángel de la muerte", cuyo accionar y juventud lo transformaron en uno de los símbolos negros de la represión.
Astiz fue condenado en ausencia a cadena perpetua en París por el asesinato de dos monjas francesas.
También quedaron a disposición de la justicia dos integrantes del Gobierno de triunvirato de 1976, el ex presidente y general, retirado Jorge Rafael Videla y el almirante retirado, Emilio Eduardo Massera, quien está en coma.
De los 45 militares buscados, dos ya fallecieron -Jorge Maradona Jofre y Mario Caffarena Sese-, y la mayoría de los otros requeridos "han colaborado y se han presentado ante la fuerza" armada a la que pertenecen, dijo el juez.
Los cuatro faltantes no fueron ubicados pero aún no fueron declarados prófugos.
También quedó arrestado el general retirado, Antonio Bussi, alcalde electo de la ciudad de Tucumán (norte), llamado "el carnicero de Tucumán" por su feroz actuación como gobernador militar de esa provincia norteña, donde hubo 800 desaparecidos. Bussi nunca fue juzgado.
Otro es el general Luciano Menéndez, antiguo jefe del poderoso tercer cuerpo de Ejército con sede en Córdoba (centro), donde funcionó "La Perla", uno de los mayores campos de concentración por donde pasaron 2,500 presos, la mayoría desaparecidos.
Integran la lista de 40, los ex dictadores Jorge Videla y Emilio Massera y los represores Carlos Suárez Mason, Rubén Franco y Jorge "Tigre" Acosta, quienes ya estaban detenidos y procesados por otros delitos de lesa humanidad como el robo de bebés, y la participación en el Plan Cóndor, de coordinación represiva de las dictaduras sudamericanas de las décadas del "70 y "80.
A partir de mañana, el juez comunicará el tema a la Cancillería, la que a su vez transmitirá la información a España, para que haga el pedido formal de extradición.