Con la muerte de Brahian Márquez Olavarría, de 14 años, ascendieron hoy a diez las víctimas fatales a causa del incendio que afectó este lunes a un centro de rehabilitación de menores en la sureña ciudad chilena de Puerto Montt, informaron hoy fuentes médicas.
El menor que había ingresado al centro de rehabilitación dos días antes del fatal incendio, quedó tras la tragedia con muerte cerebral irreversible y conectado a ventilación mecánica en la Unidad de Tratamiento Intensivo del Hospital de Puerto Montt, a 1.000 kilómetros al sur de Santiago.
Según el informe hospitalario, el último electroencefalograma que se le practicó este martes había revelado que no existía variación con respecto a su nula actividad cerebral.
Este martes, falleció otro de los menores, Rodrigo Meza Veloso, también de 14 años, que se mantenía al igual que Márquez con muerte cerebral en el mismo hospital.
Las víctimas, de entre 14 y 17 años, murieron asfixiadas por el humo del incendio, que ellos mismos provocaron tras amotinarse, según informó la policía.
El fuego se inició hacia la medianoche del lunes y afectó al Centro de Rehabilitación "Tiempo de Crecer", de esa localidad, dependiente del estatal Servicio Nacional de Menores (Sename).
El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) lamentó hoy la tragedia y afirmó que esta "pudo haberse evitado", por lo que llamó al Gobierno a "tomar medidas urgentes" para reforzar los centros de rehabilitación.
"Chile cuenta hoy con los recursos que permiten asegurar la vida y garantizar la integridad física de los adolescentes que están recluidos. Es por eso que es indispensable que todos los centros del país cuenten con infraestructura y equipamientos de seguridad necesarios para enfrentar situaciones de emergencia", afirmó la Unicef en un comunicado.
Según las autoridades del centro, los adolescentes se amotinaron en protesta por las malas condiciones del recinto y procedieron a quemar sus colchones tras bloquear con sillones de hierro los accesos a los dormitorios, lo que les dificultó su propia salida.
La tragedia causó conmoción y la presidenta, Michelle Bachelet, tras lamentar lo ocurrido, ordenó una investigación para "aclarar los hechos y determinar las responsabilidades".
La muerte de los menores ha desatado un debate nacional sobre las condiciones de seguridad de los centros del Sename.