Abu Nidal, quien fuera el terrorista más buscado de todo el mundo, se suicidó de un disparo en la boca mientras funcionarios iraquíes lo esperaban en su casa para llevarlo a juicio, dijo ayer el jefe de la inteligencia de esa nación.
Los agentes iraquíes encontraron un arsenal de armas automáticas y pasaportes falsos, dijo Tahir Jalil Haboush, en la primera conferencia de prensa en Irak sobre la muerte de Abu Nidal.
Haboush presentó fotos de lo que dijo era el cuerpo de Abu Nidal en la unidad de cuidados intensivos de un hospital: Un hombre de barba gris en una cama, con sábanas hasta el pecho y con la sangre cubriéndole la cara y la almohada bajo su cabeza.
Irak no había reconocido que Abu Nidal estaba en el país hasta que surgieron informaciones sobre su muerte en Bagdad. Abu Nidal fue llevado a un hospital donde murió ocho horas después, dijo Haboush.
Por su parte, el Fatah Consejo Revolucionario, organización palestina de Abu Nidal, acusó ayer a los servicios secretos iraquíes de haber "asesinado" a su jefe, según un comunicado recibido por la AFP en Beirut.
"La versión del jefe de los servicios secretos iraquíes, Taher Habbuch, no es la verdad ya que el mártir es un hombre creyente y sólido y no puede, por consecuente, suicidarse", según el comunicado. "Consideramos que se trata de un asesinato premeditado organizado por los servicios secretos iraquíes", continúa el texto.