Tres agentes policiales de la Provincia de Buenos Aires, fueron asesinados en una zona rural cercana a la Ciudad de La Plata, lo que ha causado una conmoción en el gobierno de Argentina.
Para el presidente argentino Néstor Krichner, estas muertes no son fruto de la casualidad, porque estas se dan a nueve días de las elecciones generales.
Los policías fallecidos son el sargento Pedro Díaz, de 45 años de edad, y los oficiales Ricardo Torres Barbosa y Alejandro Rubén Bataralo, de 26 y 27 años respectivamente.
Ellos custodiaban una planta transmisora del Ministerio de Seguridad de la provincia, donde se perpetraron los homicidios.
Los cuerpos de los oficiales presentaban heridas de arma blanca en sus espaldas y un orificio de bala en sus cabezas. Mientras que el oficial presentaba cuatro heridas con arma de fuego en la espalda, posiblemente dada por los homicidas, cuando intentaba huir.
Estos asesinatos han provocado gran conmoción en la sociedad argentina, poniendo en entredicho la efectividad de la seguridad en las calles de ese país.