Los avances en la búsqueda de los orígenes del Universo y de planetas similares a la Tierra fueron los temas estrella de la 28 Asamblea General de la Unión Astronómica Internacional, que por primera vez en 90 años se celebró en China y ayer se clausuró en Pekín.
Durante dos semanas, más de 2,000 astrónomos compartieron sus descubrimientos en este evento trienal, iniciado en 1922, y que en esta ocasión ha escogido uno de los países que apuesta con mayor ambición por la investigación del cosmos.
Los futuros observatorios solares, la construcción de "supertelescopios" en Chile y Hawái (EE.UU.) o los avances en el descubrimiento de objetos cada vez más pequeños en el cosmos (y, por tanto, cada vez más similares a la Tierra) fueron algunos de los asuntos que más animaron las diferentes conferencias.
"Uno de los objetivos fue encontrar un planeta lo más parecido posible a la Tierra; se están descubriendo ‘jupíteres’, pero se quiere ir bajando en masa", contó a Efe el astrofísico David Montes, de la Universidad Complutense de Madrid.
En ella se anunció un descubrimiento, el del primer sistema multiplanetario y circumbinario (dos planetas orbitando alrededor de dos soles), bautizado como Kepler-47 y que se encuentra en la constelación del Cisne de la Vía Láctea.