Instituciones científicas de Brasil y de EE.UU. suscribieron un acuerdo para desarrollar y producir una vacuna contra la fiebre amarilla a partir de vegetales a los que se les introduce el gen que genera la respuesta inmune del organismo al virus.
El acuerdo para desarrollar la primera vacuna del mundo producida a partir de una planta y no de un virus inactivo o atenuado fue suscrito este mes.
"Se trata de algo inédito en el mundo", explica Marcos Freire, vicedirector de Desarrollo Tecnológico de Bio-Manguinhos, al referirse a una tecnología que puede reducir el costo y aumentar la producción de las vacunas contra la fiebre amarilla.
Según el científico, los investigadores pretenden aislar el gen que codifica la principal proteína del virus que transmite la enfermedad y que igualmente es capaz de generar la respuesta inmunológica del organismo a la amenaza (antígeno).
Dicho gen será introducido en las células de las hojas de plantas de la nicotiana benthamiana, una especie de tabaco, que serán cultivadas y reproducidas en laboratorio.
El desarrollo y el crecimiento de las hojas de la planta será responsable por la producción de una gran cantidad del antígeno.