Al menos 40 personas murieron y más de 100 resultaron heridas en Pakistán al explotar en la madrugada ayer un potente coche bomba cuando se conmemoraba el aniversario del asesinato de un líder religioso, informó la Policía.
La bomba explotó entre una multitud de fieles que salía de la concentración a la que asistieron varios miles de personas en la ciudad de Multan, para el primer aniversario de la muerte del radical líder religioso sunita Azam Tariq.
El ataque se produjo días después de que un suicida matara a 30 personas en una mezquita de la minoría chiíta en la ciudad oriental de Sialkot. El ministro de Información, Sheikh Rashid Ahmed, dijo que podría tratarse de un acto sectario de revancha.
Abdul Jalil Naqvi, un líder del principal grupo extremista chiíta, Islami Tehrik Pakistán, negó las acusaciones del grupo de Tariq, que se trató de un ataque chiíta. También lo calificó como un acto terrorista destinado a incitar la violencia sectaria.