Las víctimas por fuertes lluvias en el norte de Brasil llegaron a 22 ayer, siendo la mayoría de ellas niños que murieron bajo el barro en empobrecidas poblaciones, informó un funcionario de Defensa Civil.
"De los 22 muertos, 15 son niños y siete son adultos", afirmó Naitonio Santos coordinador de Defensa Civil en Alagoas, estado al norte de Brasil. "Las lluvias derribaron las casas pobremente construidas sobre colinas, y dejaron un rastro de muerte y destrucción", agregó el funcionario.