SITUACIONES CRÍTICAS POR ARMAS
- 1968 desde ese año más de un millón de personas han muerto en EE.UU. por heridas de bala.
- 200 millones de armas en Estados Unidos están en manos de civiles.
- 100 mil personas son heridas o pierden la vida cada año por un balazo, según el Centro Brady.
GUARDARÁN UN MINUTO SILENCIO
- El gobernador de Connecticut (noreste de EE.UU.), Dannel Malloy, pidió que el viernes se guarde un minuto de silencio en todo el estado y que las campanas repiquen en las iglesias para recordar a las 26 víctimas de Newtown una semana después de la matanza en una escuela de esa ciudad.
- El gobernador, del Partido Demócrata, sostuvo que apoya un control de armas.
Entre la congoja por otra matanza escolar y las protestas que siguen a cada uno de estos trágicos sucesos repetidos en Estados Unidos, las ventas de armas de fuego siguen encaminadas a cifras sin precedentes este año, según los datos disponibles.
Si bien no hay cifras globales oficiales sobre la venta anual de armas de fuego en EE.UU., es posible hacerse una idea de la tendencia.

La compra legal de armas (la realizada en armerías con licencia) requiere una verificación de los antecedentes penales del comprador, que la efectúa la Oficina Federal de Investigaciones (FBI).
Hasta finales de noviembre, el FBI había hecho 16,808,538 de esos trámites, lo cual ya sumaba 350,000 trámites más que en todo 2011.

Diciembre es el mes de mayor venta de armas, por lo que los expertos deducen que habrá casi 2 millones más de trámites de verificación en 2012, pese a las matanzas ocurridas.
Es la cifra más alta desde que la Policía Federal empezó a publicar el dato en 1998.

En EE.UU. hay más de 129,817 armerías con licencia federal para la venta de armas, de las cuales 51,438 son tiendas de armas, 7,356 son casas de empeño, y 61,562 son coleccionistas. El resto de las licencias pertenecen a fabricantes e importadores.
A esto debe añadírsele todo el comercio de armas no reglamentado, como las ferias de armas, en las que las personas pueden comprarlas directamente a otras personas, no en armerías. También es posible de vecino a vecino, de amigo a amigo.
Y a esto debe sumársele el comercio ilegal de armas, el tráfico entre bandas de delincuentes, etc.
Según un informe de la Administración de Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego, en 2010 (los datos más recientes) se fabricaron en el país 5,459,240 armas de fuego, de las cuales el 95% fueron para el mercado estadounidense.
Otras 3,252,404 armas de fuego fueron importadas en EE.UU., lo que hace casi 8.5 millones de nuevas armas de fuego en el mercado estadounidense ese año.
En el pasado “viernes negro”, el 28 de noviembre, fecha que en EE.UU. marca el comienzo de la temporada de compras de fin de año, la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) condujo 97,848 verificaciones de antecedentes, la tercera cifra más alta en un solo día.
La industria de las armas de fuego se mantuvo robusta durante la recesión de 2007 a 2009, la más profunda y prolongada en casi ocho décadas en EE.UU., y su empleo creció en más del 30% entre 2008 y 2011, según la Fundación Nacional de Tiro Deportivo (NSSF).
En 2011 la industria, siempre según la NSSF, tuvo un impacto de $31,800 millones en la economía de EE.UU., comparado con $27,800 millones en el año anterior. Esto incluye la creación de empleos, las ventas y los impuestos.
Hay más de 20,000 leyes en vigencia en EE.UU. sobre la compra, posesión, transporte y uso de armas de fuego, y el FBI calcula que hay más de 200 millones de armas en manos de la ciudadanía.